México cerró el 2025 con 721 casos de feminicidio, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). En enero de 2026, se registraron 53 casos, una reducción frente a los 63 del mismo mes del año anterior. Sin embargo, eso no asegura que México esté atravesando un momento de avance en la garantía de los derechos de las mujeres.
“México no vive en un momento de avance en la garantía de los derechos de las mujeres, sino de retrocesos”: Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidio
En 2024, cuando Claudia Sheinbaum se convirtió en la primera mujer en llegar a la presidencia en México, mandó un paquete de reformas constitucionales para cambiar las políticas de género. Diversas organizaciones feministas reconocen que en este año y medio se han dado pasos importantes, pero todavía el camino todavía es largo, en especial por el debilitamiento de las Alertas por Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) y la falta de investigaciones por feminicidios.
De acuerdo con el Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidio (OCNF), una red conformada por organizaciones de la sociedad civil, defensoras de derechos humanos, colectivos y familiares de víctimas de violencia feminicida, México actualmente presenta retrocesos en la política pública para enfrentar la violencia feminicida. Además, destacaron que la violencia feminicida continúa siendo una lucha contra estructuras institucionales que reproducen desigualdad, estereotipos de género e impunidad patriarcal.
La directora de OCNF, María de la Luz Estrada, declaró que la estadística sobre la reducción de feminicidios oculta el hecho de que solo entre 25% y 27% de las muertes violentas de mujeres, en promedio, comienzan siendo investigadas como feminicidios.
Por ejemplo, Guanajuato cerró 2023 con 450 asesinatos de mujeres registrados. De ellos, solo el 5% fueron catalogados como feminicidios. En enero de este año, Guanajuato encabezó la lista de homicidios dolosos de mujeres en el país con 16, pero solo contó 1 como feminicidio.
En relación con los recientes casos de feminicidios de este mes en Estados de México y Morelos, como el de Ana Karen Nute Téllez, la subdirectora de Equis Justicia para las Mujeres, Maïssa Hubert, remarcó: “No hemos logrado implementar una estrategia de seguridad en las aplicaciones de transporte. Y también en los protocolos de búsqueda para casos de mujeres desaparecidas. Son temas todavía muy rezagados.”
Las cifras bajan, pero cuatro estados siguen siendo alerta roja
Según cifras del SESNSP, son cuatro estados los que concentran el 38.9% de los feminicidios cometidos durante el mes de enero. Entre ellos: Sinaloa con 8, Ciudad de México con 5, Estado de México y Tamaulipas con 4. Le siguen Chiapas, Durango, Jalisco, Morelos, Nuevo León y Veracruz con 3.
Los recientes casos de Ana Karen en Estado de México, y Kimberly Ramos en Morelos sucedieron con días de diferencia, en la misma semana de la marcha del 8M, despertando atención mediática y demostrando que continúan diversos patrones en los feminicidios: en estos casos existía una relación de confianza con el agresor, no solo fueron asesinadas, fueron víctimas de agresión sexual y su muerte estuvo antecedida de una desaparición.
Detrás de cada cifra, hay un nombre, una historia y una falta de compromiso por las autoridades. Los feminicidios no ocurren de manera aislada, se reproducen en un sistema que permite la repetición y la impunidad. De acuerdo con María de la Luz Estrada, es importante no abandonar los protocolos que ya existen, sobre todo en entornos de alta criminalidad, para identificar patrones y trabajar con esa información. “Lo que estamos viendo no es un fortalecimiento del Estado frente a la violencia feminicida, sino un debilitamiento de los mecanismos que costaron años de lucha construir.” Añade.




