No pasó
Como ya se había adelantado desde hace unos días en este espacio, la reforma electoral propuesta por la mandataria Claudia Sheinbaum no prosperó en la Cámara de Diputados y no obtuvo la mayoría calificada necesaria para avanzar al Senado de la República. Con 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención, la propuesta fue desechada. Los votos en contra provinieron de las bancadas de Movimiento Ciudadano, PAN, PRI, Partido Verde y PT.
Este resultado representa la primera gran reforma frenada al oficialismo. Sin embargo, tampoco puede hablarse de un auténtico contrapeso de poderes, pues si bien PT y Verde fueron decisivos para bloquearla, lo hicieron porque la propuesta afectaba sus propios intereses: menos financiamiento público y el fin del cotito de poder que representan las plurinominales repartidas entre las cúpulas partidistas.
Mal sabor de boca
Que la reforma no haya pasado no representa un triunfo claro para nadie, salvo -quizá- para el PT y el Partido Verde. Pero tampoco hay mucho que aplaudirles. Si ese hubiera sido su criterio constante, lo habrían aplicado también en reformas polémicas recientes: la miscelánea fiscal, la reforma al Poder Judicial, la reforma a la Ley de Amparo, entre otras.
En esta ocasión, los partidos satélite demostraron simplemente que votan según convenga a sus intereses. Después de años actuando como oficialía de partes del Poder Ejecutivo, ahora que se atrevieron a decir no, deberán prepararse para las consecuencias políticas.
De entrada, la alianza con MORENA entra en terreno de incertidumbre. Si la ruptura se profundiza, tanto el PT como el Verde tendrían que apostar por su propia -y más bien escasa– estructura electoral para conservar el registro ante el INE.
Otra posibilidad es que se sienten con Sheinbaum a renegociar aspectos de la reforma constitucional para rescatar lo que más les importa: mantener las pluris, no reducir escaños en el Senado y no perder prerrogativas.
¿Plan B?
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum y su grupo político tendrán que hacer cuentas. Aunque la reforma constitucional fracasó, aún podrían intentar avanzar mediante reformas secundarias, que solo requieren mayoría simple.
Sin embargo, ese plan B dejaría fuera temas clave como las prerrogativas o las plurinominales.
También quedará la duda sobre si el principal operador político en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, hizo realmente su trabajo para reunir los votos o si dejó que sus “aliados” fluyeran libremente. No hay que olvidar que la reforma afectaba intereses familiares en Zacatecas, al cerrar el camino para que Saúl Monreal aspirara a la gubernatura.
Es probable que en estos momentos se estén analizando cambios en posiciones y liderazgos dentro de la bancada. Pero también deberán preparar el discurso público con el que Sheinbaum responderá a los medios.
Lo más probable es que diga que ella cumplió con proponer una reforma para gastar menos en elecciones, y que los legisladores, como poder autónomo, tomaron su decisión. Claro que ese mensaje seguramente vendrá acompañado de alguna mueca de enojo, algo que la mandataria suele tener dificultad para disimular.
El inicio de la ruptura
La caída de la reforma electoral podría ser la génesis de una ruptura entre MORENA, PT y Partido Verde. Incluso podría generar tensiones dentro de cada uno de esos partidos.
El senador Manuel Velasco, por ejemplo, salió rápidamente a curarse en salud. Ante medios dejó entrever que él no estaba en contra de la reforma, pero que dentro de su bancada hay quienes sí lo estaban y no iban a obligarlos a cambiar su decisión. También reiteró su buena relación con Sheinbaum y expresó su deseo de que la alianza electoral continúe.
Después de lo ocurrido, esa continuidad ya no parece tan segura.
Disidentes
Aunque la bancada de MORENA votó mayoritariamente a favor de la reforma, hubo tres legisladoras que votaron en contra: Giselle Arellano Ávila, Alejandra Chedraui Peralta y Santy Montemayor.
Los legisladores guindas que se ausentaron para evitar votar fueron Manuel Espino (por problemas de salud), Jesús Jiménez, Iván Peña y Olga Sánchez.
En el Partido Verde, la mayoría rechazó la propuesta, aunque doce legisladores votaron a favor. Esto sugiere que todavía existe un pequeño núcleo de aliados leales al oficialismo dentro del Legislativo federal.
Mientras tanto
Mientras a nivel federal la alianza MORENA–PT–Verde se tambaleaba, a nivel local los guindas ofrecían conferencia de prensa asegurando que su proceso para elegir candidato a la gubernatura de Aguascalientes será “más organizado” que en años anteriores.
Entre las reglas anunciadas: prohibir propaganda exorbitante y rechazar financiamiento de origen dudoso. Además, el dirigente estatal Gilberto Gutiérrez adelantó que antes de las encuestas oficiales realizarán sondeos preliminares para “tantear el terreno”.
A pesar del fracaso de la reforma electoral, Gilberto insiste en que a nivel local aún podría darse una alianza con los partidos satélite.
Arrancan
En la política hay señales que rara vez se equivocan. Una de ellas aparece cuando los perfiles personales comienzan a pautar publicidad en redes sociales. Entonces el mensaje suele ser claro: alguien decidió empezar a moverse en el tablero electoral.
Eso fue lo que ocurrió esta semana con la página de José Juan Sánchez Barba, que ya comenzó a promocionar contenido en Instagram. El movimiento no llegó solo. También apareció en un espacio radiofónico cercano a su partido para confirmar lo que ya se intuía: existe una intención política en marcha. Primero se mide el terreno mediático, luego se deja ver en espacios afines y finalmente se construye la narrativa del proyecto.
Sánchez Barba parte de una ventaja: no carga con escándalos ni “cajas negras”. Su reto está en otro lado: el reconocimiento público. En política, la reputación importa, pero también el conocimiento de marca.
Habrá que ver el tono que adopta. Algunos aspirantes se refugian en fórmulas conocidas: portadas de revista, fotografías cuidadosamente producidas y discursos genéricos sobre “la visión para Aguascalientes”. Ese camino suele generar más ruido que sustancia.
Por ahora, lo que vemos es apenas el inicio del movimiento. Y en política nadie empieza a posicionarse sin cierto respaldo… o al menos sin la expectativa de tenerlo.
Miércoles a secas
En la capital de Aguascalientes, el famoso “Miércoles Ciudadano” empieza a convertirse en un miércoles a secas.
Muchos funcionarios prefieren atender otros asuntos antes que escuchar reclamos y solicitudes de los ciudadanos. Ayer se notó la ausencia de varios integrantes del gabinete: algunos llegaron tarde, otros se fueron temprano y varios ni siquiera se presentaron.
De los regidores, mejor ni hablar. Muchos prefieren no aparecer en sus oficinas para evitar tanta “gestión”. Los pocos que llegan, bajan un momento, graban videítos para redes sociales y aparentan estar muy atentos a las demandas ciudadanas… pero hasta ahí.
Supuestamente
De los pocos funcionarios presentes en el Miércoles Ciudadano se pudo ver al secretario de Desarrollo Urbano del Municipio de Aguascalientes, Óscar Rodríguez Godoy, quien aseguró que este año sí se resolverá el tema de La Pona.
Según explicó, existen avances importantes en las negociaciones -aunque nadie sabe exactamente cuáles- y el proyecto principal sería convertir la zona en un parque urbano para la ciudad.
La pregunta sigue siendo la misma: ¿ahora sí se resolverá el tema… o se quedará en buenas intenciones?
Habrá que verlo pronto. En unas semanas se cumple un año desde que se intentó iniciar la construcción en esa área natural.




