- Irán exporta alrededor de 1.6 millones de barriles de petróleo al día, y la mayor parte se dirige a China. Si ese suministro se interrumpe, los clientes chinos buscarían petróleo en otros mercados a nivel mundial, lo que podría impulsar los precios al alza.
Los mercados petroleros, actualmente cerrados por el fin de semana, se preparan para registrar oscilaciones de precios en la próxima jornada, ante la incertidumbre sobre el impacto que los ataques de Estados Unidos e Israel podrían tener en los suministros de crudo de Medio Oriente.
Antes del más reciente conflicto con Irán, los escenarios preveían un repunte rápido de precios que se desvanecería si los ataques no afectaban el transporte ni la infraestructura petrolera, como los oleoductos iraníes o la terminal en la isla de Kharg. No obstante, los analistas advierten que el alza podría ser mayor y más duradera si se interrumpe la infraestructura o el suministro, por ejemplo, mediante una alteración del tráfico de petroleros en el estrecho de Ormuz.
El crudo Brent, referencia internacional, cerró el viernes en 72.87 dólares por barril, su nivel más alto en siete meses, impulsado por el temor a una escalada bélica.
Irán exporta alrededor de 1.6 millones de barriles diarios, principalmente hacia China. Si ese flujo se interrumpe, las refinerías chinas tendrían que buscar suministros alternativos, lo que presionaría los precios al alza en el mercado global.
El estrecho de Ormuz concentra cerca del 20% del suministro mundial de petróleo. Arabia Saudí, Irak y Emiratos Árabes Unidos envían la mayor parte de sus exportaciones por esa vía estratégica. Aunque especialistas consideran que Irán no tendría incentivos para cerrarlo -pues afectaría sus propias exportaciones y a su principal cliente-, la Guardia Revolucionaria iraní anunció el inicio de una operación para interrumpir el tránsito en represalia por los ataques.
La firma Rystad Energy estimó que ataques limitados podrían elevar los precios entre 5 y 10 dólares por barril, impulsados por la incertidumbre. Por su parte, Clayton Seigle, del Center for Strategic & International Studies, advirtió que un conflicto más amplio podría llevar el crudo por encima de los 90 dólares por barril y encarecer la gasolina en Estados Unidos, que la semana pasada promedió 2.98 dólares por galón, según la AAA.




