En el Estadio Cuauhtémoc, Puebla y Necaxa firmaron un empate sin goles que dejó sabor a poco para ambos. Fue un partido deslucido, con pocas emociones y marcado por la expulsión de Kevin Rosero, pero que confirmó la realidad de los Rayos. Con apenas 10 puntos tras 11 jornadas, se alejan matemáticamente de la zona de liguilla.
Dominio poblano sin premio
Desde el silbatazo inicial, el partido mostró una dinámica de estudio y precaución. Los dirigidos por Martín Varini intentaron establecer condiciones temprano con centros por la banda izquierda y disparos de larga distancia que exigieron al guardameta poblano, Daniel Gutiérrez, quien se convirtió en una de las figuras al mantener su arco en cero.
Puebla, bajo el mando de Alberto Espigares, respondió con transiciones rápidas. Edgar Guerra tuvo la oportunidad más clara para “La Franja” con un tiro cruzado que el portero necaxista, Ezequiel Unsain, logró desviar milagrosamente a tiro de esquina. El primer tiempo terminó con una lluvia de tarjetas amarillas para ambos bandos (Navarro, Leyva y Lara), reflejo de la fricción en el medio campo.
La expulsión de Kevin Rosero
La segunda mitad inició con la misma tónica, pero el destino del partido cambió al minuto 60. Kevin Rosero, atacante de los Rayos, vio la tarjeta roja tras una falta imprudente, dejando al Necaxa con 10 hombres en el terreno de juego con media hora por delante.
A pesar de la superioridad numérica, Puebla no logró capitalizar. Luis Rey lo intentó con dos disparos de media distancia que pasaron rozando el poste, y Edgar Guerra siguió insistiendo por las bandas, pero la muralla defensiva planteada por Varini tras la expulsión fue impenetrable. Los Rayos priorizaron el orden defensivo para rescatar al menos un punto en una plaza complicada.
Tabla general
Con el resultado de ayer, Necaxa se encuentra en el 14° lugar con 10 puntos, muy lejos de los primeros puestos y a solo 4 de pelear los puestos de la fiesta grande. Cruz Azul lidera con 25 unidades y el Puebla, con 12 puntos, se ubica en el lugar 10, todavía con opciones de pelear, pero sin margen de error.
¿Por qué este empate aleja más a Necaxa de la liguilla?
Con solo 10 puntos, los Rayos necesitan prácticamente ganar todos sus partidos restantes (quedan 6 jornadas) y esperar una combinación milagrosa de resultados ajenos. La diferencia de goles negativa (-5) y la falta de gol (solo 1 por partido en promedio) complican aún más el panorama. El entrenador, Martín Varini, sabe que el equipo necesita una reacción inmediata, pero la realidad es cruda: Necaxa actualmente es un equipo en reconstrucción.
¿Qué sigue para Necaxa?
Los Hidrorrayos regresan a casa en la Jornada 12 ante los Xolos de Tijuana, rival directo en la parte baja de la tabla. Después vendrán duelos complicados ante equipos de la zona alta como Tigres, Cruz Azul y Chivas. Cada punto perdido a partir de ahora es casi definitivo. El objetivo real ya no es soñar con liguilla, sino sumar la mayor cantidad de puntos posible para cerrar el torneo con dignidad y empezar a planificar el Apertura 2026 con mayor fortaleza.




