Este 28 de febrero de 2026 marcó un punto crítico en décadas de tensiones entre Irán y Occidente: Israel y Estados Unidos lanzaron una ofensiva militar conjunta contra objetivos estratégicos dentro de Irán, con impactos significativos, represalias directas y una escalada que amenaza con extenderse más allá de la región.
¿Qué ocurrió?
En la madrugada del sábado, las fuerzas armadas de Israel y Estados Unidos coordinaron ataques aéreos y con misiles en múltiples puntos de Irán, incluyendo la capital, Teherán, y otras ciudades importantes como Isfahán, Qom, Karaj y Kermanshah. Estos ataques formaron parte de una operación que Israel denominó “Rugido de León” y Estados Unidos llamó “Furia Épica”, con el objetivo declarado de degradar las capacidades militares y nucleares del régimen iraní.
Las primeras explosiones se reportaron en Teherán, donde se registraron columnas de humo y daños en edificios gubernamentales y de seguridad, según medios internacionales.
Poco después, Irán respondió con una contraofensiva de misiles y drones, dirigidos tanto hacia territorio israelí como hacia bases militares de Estados Unidos y aliados en varios países del Golfo Pérsico.
Antecedentes y contexto histórico
La tensión entre Irán, Israel y Estados Unidos no es nueva. Desde hace años, estos países se enfrentan en una guerra indirecta que involucra:
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Programa nuclear iraní: Teherán ha sostenido un largo y polémico proyecto de desarrollo nuclear que Israel y Occidente consideran una amenaza existencial. Washington e Israel llevan décadas presionando para limitarlo, aunque Irán sostiene que es con fines civiles.
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Guerra de 2025 y ataques previos: En junio de 2025, Israel ejecutó ataques a gran escala contra objetivos dentro de Irán (con vuelos, misiles y sabotajes coordinados) respondiendo a lanzamientos iraníes de misiles balísticos contra territorio israelí.
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Oposición regional: Irán ha apoyado históricamente a grupos como Hezbollah y Hamás, mientras que Israel ha respondido con acciones militares en la región. Esta dinámica ha alimentado un estado de confrontación continua desde 2023.
Víctimas y consecuencias inmediatas
Los ataques de este sábado ya han dejado decenas de muertos y cientos de heridos, según la Media Luna Roja iraní, aunque las cifras pueden aumentar a medida que se confirmen datos oficiales.
Además, medios reportaron un bombardeo en una escuela primaria al sur de Irán, en la ciudad de Minab, donde un número significativo de víctimas eran niñas, lo que ha desatado fuertes reacciones internacionales y condenas.
Reacciones globales
La ofensiva ha generado rechazo y preocupación internacional:
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Gobiernos europeos como Alemania, Francia y Reino Unido han condenado los ataques indiscriminados y han instado a ambas partes a cesar las hostilidades y regresar al diálogo.
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Las Naciones Unidas han convocado reuniones de emergencia para evaluar la situación y buscar mecanismos de desescalada.
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Países como España han rechazado la acción militar “unilateral” de Estados Unidos e Israel, insistiendo en la necesidad de una solución política respaldada por el derecho internacional.
Consecuencias regionales y globales
- Políticas: Si se confirma la muerte de Alí Jamenei (algo que Israel y Estados Unidos aseguran pero que Irán no ha confirmado oficialmente), esto podría provocar un vacío de poder sin precedentes en Teherán, con posibles luchas internas por la sucesión y un aumento de la inestabilidad política.El conflicto amenaza con involucrar a países vecinos mediante retaliaciones de Irán o ataques a instalaciones de aliados de Washington y Tel Aviv.
- Seguridad y militar: La confrontación podría evolucionar hacia una guerra más amplia en Oriente Medio, con riesgos crecientes para la seguridad de civiles y fuerzas militares en múltiples países del Golfo Pérsico.
- Económicas: Los mercados energéticos globales ya están reaccionando ante la incertidumbre, con posibles alzas en el precio del petróleo dado el papel estratégico de Irán como exportador clave en la región.
Lo que sigue
El conflicto aún está en pleno desarrollo. Las autoridades iraníes han prometido “represalias contundentes” contra Israel y sus aliados, y múltiples bases de Estados Unidos en el Medio Oriente han sido objetivo de ataques.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue presionando para detener la escalada, instando a las partes a retomar negociaciones diplomáticas antes de que el conflicto se extienda aún más.




