En medio de un contexto de crisis de derechos humanos y violencia, la Comisión de Seguridad y Justicia del Congreso del Estado de Jalisco discutió una iniciativa relacionada con la protección de fichas de búsqueda de personas desaparecidas. Pero en lugar de protegerlas y asegurar el derecho de las personas desaparecidas a ser buscadas, se modificó la iniciativa para limitar el derecho de sus familiares para pegar las fichas en el espacio público.
La iniciativa, originalmente propuesta por el diputado independiente Alejandro Puerto, buscaba reconocer la pega de fichas de búsqueda como una obligación prioritaria e imprescriptible del Estado. Asimismo, prohibir que cualquier autoridad o particular obstruya, manipule o destruya información que contribuya a la localización de personas desaparecidas, en este caso refiriéndose al retiro de fichas de búsqueda en espacios públicos.
Cuando la Comisión de Seguridad y Justicia del Congreso de Jalisco aprobó el dictamen, todo parecía que iba en buen camino. Sin embargo, hubo una modificación en la redacción y se agregó el término “espacios públicos no prohibidos”. Concretamente estaba estipulado como: “las fichas sólo deberán respetarse cuando estén colocadas en espacios públicos no prohibidos”.
De esta manera, un integrante del colectivo Luz de Esperanza Desaparecidos Jalisco, planteó la siguiente cuestión: “Imagínese que estemos haciendo acciones de pega y de repente llegue la autoridad administrativa o la policía y nos diga: ‘¿Sabes qué? Aquí no puedes hacer pega de cédulas de búsqueda porque es un lugar público no permitido’.
Actualmente, Jalisco tiene registrado 16 mil casos de personas desaparecidas y más de 160 fosas clandestinas. Es también una de las sedes de la Copa Mundial de la FIFA 2026, por lo que no sorprende que pueda haber intenciones de censurar las fichas de búsqueda del espacio público detrás de esta reforma.
Los mismos colectivos de familias buscadoras advirtieron que el término “espacios públicos no prohibidos” pone en riesgo la difusión y búsqueda de personas desaparecidas, abriendo la puerta a actos discrecionales contra quienes buscan a sus familiares.
Según la diputada de MORENA, Norma López Ramírez, asegura que el dictamen no busca prohibir la colocación de fichas de búsqueda en espacios públicos como plazas, postes o parques, sino establecer con claridad los puntos en los que puedan considerarse como una conducta sancionable. Agregó que el término “espacios públicos no prohibidos” hace referencia a espacios que no están sujetos a reglamentos internos específicos, como ocurre en inmuebles de los distintos poderes.
Sin embargo, los colectivos no están felices. Hacen hincapié en que añadir el concepto de ‘espacios públicos permitidos o no permitidos’ se presta a diferentes interpretaciones, contradice el objetivo inicial y debilita la protección que se buscaba garantizar.
Pese a las advertencias de los colectivos, la Comisión de Seguridad y Justicia continuó con el proceso y el dictamen se aprobó con 7 votos a favor, 0 en contra y 0 abstenciones. Solo queda que avance al pleno del Congreso para una segunda lectura y votación. En caso de ser aprobada, podría publicarse y entrar en vigor con el término aún vigente.
Desde la perspectiva de derechos humanos, la inclusión de este término es una forma de violencia institucional, porque introduce un obstáculo adicional a la búsqueda en un contexto donde el Estado ya ha fallado en garantizarla.
El Congreso de Jalisco olvida algo esencial: escuchar e incluir a los familiares de las personas desaparecidas en la toma de decisiones. El Estado de Jalisco tiene la responsabilidad no solo de buscar a las personas desaparecidas, sino de garantizar que ninguna acción impida u obstaculice el proceso.
Pero es exactamente lo contrario a lo que están haciendo. Los colectivos, que se dedican a buscar a sus familiares desaparecidos, ya cuentan con muchas limitaciones y revictimización. Modificar, condicionar o limitar la forma en la que realizan el proceso de búsqueda, empezando por la colocación de las fichas de búsqueda, es otra manera de controlar, revictimizar y obstaculizar su labor.




