- La planta COMPAS dejará de operar en mayo, afectando a más de 3 mil trabajadores mientras se analiza la llegada de una nueva empresa
- El gobierno estatal mantiene coordinación con la Secretaría de Economía federal para defender sectores clave como automotriz y textil en la revisión del T-MEC
Ante la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, el Gobierno del Estado busca proteger la posición estratégica de Aguascalientes, particularmente por el peso que tiene la industria automotriz en la economía local.
Hasta el momento, es un hecho que la planta COMPAS, que llegó a Aguascalientes a finales de 2017 como resultado de la alianza entre Nissan y Mercedes-Benz, dejará de operar en mayo. Esta situación impactará a más de 3 mil trabajadores, mientras continúan las negociaciones para la posible llegada de una nueva empresa que ocupe las instalaciones, aunque hasta ahora no se ha concretado un cierre formal.
Al respecto, el secretario de Economía, Ciencia y Tecnología del estado, Esaú Garza de Vega, señaló que no cuenta con información precisa respecto a que la venta de COMPAS pudiera darse posterior a la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Sin embargo, subrayó que existe contacto permanente con la Secretaría de Economía federal para aportar información técnica sobre las implicaciones que deben considerarse en la revisión del acuerdo comercial.
Indicó que uno de los puntos que se han puesto sobre la mesa es el sector textil, ya que la implementación de aranceles a productos provenientes de Asia -con países con los que México no tiene acuerdos comerciales- ha incrementado el costo de materias primas que posteriormente se transforman en el estado, se les agrega valor y se exportan.
“Entonces, lo que analizamos en esta situación en particular son los permisos que existen para las importaciones temporales de estos productos que no se pueden conseguir en México, mientras desarrollamos a los proveedores que pudieran estar en México”, explicó.
Añadió que, además del textil, se ha insistido en la relevancia del sector automotriz para Aguascalientes, tanto por su aportación al Producto Interno Bruto estatal como por la generación de empleos directos e indirectos. “Hemos platicado de las implicaciones de los aranceles hacia los vehículos o autopartes y de la importancia que hay en la negociación para que no se vea afectado este sector”, sostuvo.
Detalló que en el caso particular de Nissan, la integración regional en Norteamérica es elevada, lo que permite cumplir con los requerimientos de contenido regional establecidos en el T-MEC; no obstante, reconoció que la aplicación de aranceles y ajustes en reglas comerciales sí genera presiones en la cadena de suministro.
En lo referente a COMPAS, comentó que actualmente se desarrolla un proceso de análisis interno entre las empresas involucradas. Paralelamente, el Gobierno del Estado se ha enfocado en generar alternativas laborales para quienes eventualmente concluirán su relación laboral en la planta, incluyendo oportunidades derivadas del crecimiento que ha tenido Nissan en la entidad y otras inversiones del sector.
“Hay que respetar las líneas de comunicación internas dentro de las empresas y a su vez estamos monitoreando y en la disposición de buscar que para Aguascalientes haya una posición favorable o positiva donde se pueda fortalecer el tema automotriz y que se mantengan los empleos”, puntualizó.
Reiteró que las negociaciones entre compañías son decisiones de carácter privado. “Ha habido interés de muchas marcas y aún no se ha definido de quién pueda ser; ha habido muchos nombres, pero esto será una decisión final de las empresas”, afirmó.
Finalmente, enfatizó que las determinaciones que se tomen sobre la planta y la revisión del T-MEC deben analizarse con una visión de largo plazo. Señaló que Nissan está directamente involucrado en la decisión sobre quién ocupará la planta, proceso que, dijo, impacta de manera directa en la economía del estado y en la estabilidad laboral de miles de familias en Aguascalientes.




