¿Recuerdas esa sensación de ver a un delantero transformar un equipo entero con su instinto asesino frente al arco? Para los aficionados del Club Necaxa, Diber Cambindo fue exactamente eso, un rayo de esperanza que iluminó el Estadio Victoria con goles inolvidables, pasión colombiana y una determinación que lo convirtió en ídolo. Ahora, el ariete cafetero cierra un capítulo glorioso con los Rayos para unirse al Club León en un traspaso que deja un vacío en el corazón hidrocálido. Esta no es solo una baja más en el mercado de fichajes de la Liga MX; es el fin de una era para un jugador que resurgió de las sombras, conquistó el título de goleo y se convirtió en el símbolo goleador que hizo sentir seguros a muchos.
De las canchas humildes a la profesionalidad
Nacido el 17 de febrero de 1996 en Guachené, un pequeño municipio del Cauca en Colombia, Diber Armando Cambindo Abonia creció soñando con el fútbol en medio de desafíos cotidianos. Con 1.88 metros de estatura y una presencia imponente, su carrera profesional despegó en 2016 con el Unión San Felipe en la Primera B de Chile. Allí, en una breve estancia, disputó solo tres partidos sin anotar, pero aprendió la dureza del fútbol sudamericano. Regresó a Colombia en 2017 para unirse al Deportes Quindío en la Categoría Primera B, donde explotó su potencial; en cinco temporadas, acumuló 83 apariciones en liga con 30 goles, más 18 en copa con seis tantos. Fue su etapa formativa, donde pulió su olfato goleador y su capacidad para pelear cada balón como si fuera el último.
En febrero de 2021, dio el salto a la élite con un préstamo al América de Cali en la Categoría Primera A. Aunque solo marcó un gol en 11 partidos de liga y dos en Copa Libertadores, demostró versatilidad como delantero centro. Ese mismo junio, pasó a préstamo al Independiente Medellín, donde verdaderamente brilló con 81 apariciones en liga con 23 goles, 10 en copa con cuatro tantos y 11 continentales con dos. En Medellín, Cambindo se consolidó como un ariete potente, capaz de definir con cabeza, pie o en rebotes, y contribuyó a campañas sólidas en Copa Sudamericana y Libertadores. Su llamado a la Selección de Colombia en 2023 fue el reconocimiento a su ascenso. Sin embargo, a pesar de estos logros, buscaba un desafío mayor: la Liga MX lo esperaba.
La llegada a México y el renacer en Necaxa
Julio de 2023 marcó su arribo al Cruz Azul, donde firmó por un millón de euros. En 16 partidos de liga, anotó cuatro goles, más dos apariciones sin tantos en Leagues Cup. Aunque mostró destellos de su poderío aéreo y su instinto, la falta de minutos regulares lo frustró. Fue entonces cuando, en enero de 2024, Necaxa lo rescató en un préstamo, un movimiento que cambiaría todo. Los Rayos, en plena reconstrucción con el “Talento Hecho en Casa” pero abiertos a inyecciones foráneas, vieron en Cambindo al depredador que necesitaban para electrificar su ataque y vaya si lo hizo.
En el Clausura 2024, Cambindo disputó 16 partidos de liga y anotó nueve goles, un rendimiento explosivo que lo catapultó al estrellato. Compartió el título de Campeón de Goleo de la Liga MX con ocho tantos, empatando con otros delanteros élite como Uriel Antuna, Salomón Rondón y Federico Viñas, convirtiéndose en el primer jugador de Necaxa en lograrlo en años recientes.
Imagina la euforia en Aguascalientes. Su presencia no era solo estadística; era emocional, Cambindo revivió el espíritu ofensivo de los Rayos, ayudando al equipo a pelear por puestos de liguilla y a soñar con cosas más grandes. Sus actuaciones fueron tan impactantes que Necaxa ejerció la opción de compra permanente al final del Clausura, invirtiendo en un jugador que se sentía parte de la familia hidrocálida.
La continuación en el Apertura 2024 y Clausura 2025 fue igual de electrizante. Sumó 16 apariciones más en liga con cinco goles, plus tres en Leagues Cup con uno adicional. En total, durante su paso por Necaxa (préstamo y permanente), acumuló 35 apariciones con 15 goles, un promedio impresionante que lo posicionó como el referente indiscutible. No ganó títulos colectivos, pero sus contribuciones individuales lo transformaron en un ídolo. De un préstamo temporal a un símbolo, Cambindo encarnó la resiliencia, pasando de banca en Cruz Azul a héroe en Necaxa.
El traspaso a León
En diciembre de 2025, tras semanas de negociaciones inciertas, Necaxa confirmó la venta definitiva de Cambindo al Club León. Esta baja se enmarca en la reestructuración de los Rayos para el Clausura 2026, con salidas como las de Alejandro Andrade y Jesús Alcántar, y la llegada de refuerzos como Emilio Rodríguez. Para Cambindo, de 29 años y en su prime, León representa un proyecto ambicioso ya que es un equipo con historia de títulos que busca regresar a la cima bajo un nuevo técnico, ofreciéndole minutos y la chance de pelear por campeonatos.
Para Necaxa, es un adiós doloroso. Cambindo no solo deja goles; deja un legado de superación; de un delantero subutilizado a un campeón de goleo que electrificó el Victoria, y así, su partida evoca emociones encontradas, de gratitud por los momentos mágicos a la nostalgia por lo que pudo ser. En León, firmará por tres años, con la meta de replicar su impacto y quizás conquistar un título que se le escapó en Aguascalientes.
El adiós de “Cambigol”
En resumen, la carrera de Diber Cambindo es un testimonio de perseverancia; pero en Necaxa se convirtió en algo más, en un ícono que cambió el destino de un equipo y eso es lo que impacta más en un equipo y en una afición que no olvidará sus 32 goles con los rayos.




