El mundo del deporte y la música se fusionan en un evento histórico: Bad Bunny, el ícono puertorriqueño del reggaetón y el trap latino, encabezará el show de medio tiempo del Super Bowl LX el 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. Este hito marca la primera vez que un artista latino y de habla hispana actúa como solista principal en “The Big Game”, un escenario reservado para leyendas como Michael Jackson, Beyoncé o Kendrick Lamar.
Con más de 100 millones de seguidores en redes y récords de streaming que lo posicionan como el artista más escuchado en Spotify durante tres años consecutivos (2020-2022), Benito Antonio Martínez Ocasio no solo elevará la representación latina, sino que inyectará energía cultural al evento más visto del año, con audiencias globales que superan los 100 millones de espectadores.
El anuncio y el contexto histórico
El 28 de septiembre de 2025, durante el halftime de un Sunday Night Football entre Cowboys y Packers en NBC, la NFL confirmó que Bad Bunny encabezaría el Apple Music Super Bowl LX Halftime Show. Jay-Z, a través de Roc Nation (socio de la NFL desde 2019), lo presentó como un artista que: “inspira y une culturas, especialmente por lo que ha hecho por Puerto Rico”.
Bad Bunny apareció en el anuncio con una pava (sombrero tradicional puertorriqueño) y dijo: “Lo que siento va más allá de mí; es por mi gente, mi cultura y nuestra historia”. Esta será su segunda vez en el Super Bowl, ya que en 2020 fue invitado en el show de Shakira y J.Lo, donde hizo “I Like It” y un mashup de “Callaíta”. Ahora es el primero en liderar solo y en español puro, un hito lingüístico en un evento que siempre ha sido dominado por el inglés.
La NFL busca captar al público latino porque son el 18-19% de fans que han tenido un crecimiento del 10% anual y a la Gen Z/millennials hispanos, casi 40% de nuevos aficionados. Bad Bunny, con tres Grammys y el más escuchado en Spotify global 2020-2022, encaja perfecto.
¿Por qué eligieron a Bad Bunny?
Fácil, por estrategia comercial y cultural. Es el artista más streamed del mundo en varios años, con giras que recaudaron cientos de millones y álbumes como “Un Verano Sin Ti” nominado a Álbum del Año en Grammys (el primero en español).
Jay-Z lo elogió por su impacto en Puerto Rico y su capacidad para unir audiencias globales, es por que la liga quiere ratings masivos y relevancia con latinos en EE.UU.. Sin olvidar que Benito cruza fronteras como sus participaciones en la WWE, en el cine, la moda y activismo.
La influencia cultural y musical de Bad Bunny
Bad Bunny ha redefinido el reggaetón y trap latino fusionando con salsa, house, plena, bomba y música jíbara. Hits como “Dákiti”, “Tití Me Preguntó”, “Me Porto Bonito” suman billones de streams.
Desafía normas: “Yo Perreo Sola” empodera mujeres, videos rompen masculinidad tóxica (drag, apoyo LGBTQ+), celebra orgullo boricua con marquesinas y jíbaros.
Su último álbum, “Debí Tirar Más Fotos”, es su obra más personal con 17 tracks, 62 minutos, enfocado en PR con ritmos tradicionales (plena, bomba, salsa con Escuela Libre de Música). Temas de nostalgia, anti-colonialismo, gentrificación y amor a la isla. Críticos lo llaman su “triunfo boricua” (Billboard, Rolling Stone lo pusieron #1 de 2025). Es un “love letter” a sus raíces, grabado en PR con colaboradores locales como RaiNao, Chuwi y Pleneros de la Cresta.
Las tensiones entre Puerto Rico y Estados Unidos
PR es territorio no incorporado de Estados Unidos desde 1898; 3.2 millones de ciudadanos americanos sin voto presidencial ni representación plena en el Congreso; muchos lo llaman “colonialismo moderno”.
Una de las afectaciones más graves fue el Huracán María en 2017: 3,000 muertos y una respuesta federal lenta. Trump lanzó toallas de papel, bloqueó ayuda y peor aún minimizó todo. Obviamente Bad Bunny criticó esto en conciertos. En 2024, el comediante en rally de Trump llamó a PR: “isla de basura flotante”; Benito endosó a Harris y dijo: “Trump nos abandonó con insultos”.
Con Trump reelecto en 2024 hubo más militares en Puerto Rico y aumentó tarifas, por lo mismo Benito evitó giras en EE.UU. por miedo a ICE y las políticas antiinmigrantes, pero va a hacer una excepción con el Super Bowl.
En su último albúm, el artista puertorriqueño denuncia la gentrificación y pérdida identidad (ej. “LO QUE LE PASÓ A HAWAii”). Usa la nostalgia para unir latinos y defender Borinquen.
¿Qué se espera del show de medio tiempo?
El halftime de Bad Bunny promete ser un espectáculo de alto octanaje: 13-15 minutos de reggaetón explosivo, con coreografías vibrantes y visuales caribeños, además de que se espera haya orgullo puertorriqueño: banderas, ritmos jíbaros, colaboraciones con artistas boricuas y elementos bilingües para audiencias globales; sin olvidar que podría incluir mensajes políticos sutiles, como en su SNL: “Esto es para todos los latinos”.
En un 2026 con divisiones políticas, Bad Bunny convierte el Super Bowl en puente cultural.




