Fernando Mendoza ha hecho historia en el fútbol americano universitario. El mariscal de campo de los Indiana Hoosiers se convirtió en el primer quarterback desde Joe Burrow en 2019 en lograr tres hitos monumentales en una sola temporada: ganar el Trofeo Heisman, conquistar el Campeonato Nacional (Natty) y finalizar invicto. Su hazaña culminó ayer, 19 de enero de 2026, cuando lideró a Indiana a una victoria 27-21 sobre Miami en el College Football Playoff National Championship, completando una temporada perfecta de 16-0 y haciéndolos campeones por primera vez. Con el Draft de la NFL en el horizonte, Mendoza no solo es un héroe deportivo, sino un símbolo de lo que se viene en el futuro.
Sus orígenes en Miami con raíces Cubano-Americanas
Fernando Gabriel Mendoza nació el 1 de octubre de 2003 en Miami, Florida, en una familia cubano-americana con fuertes valores familiares y religiosos. Hijo de inmigrantes cubanos, Mendoza creció en un entorno donde la fe católica jugaba un rol central. Asistió a la Christopher Columbus High School, una prestigiosa escuela católica en Miami, donde se destacó como quarterback. Aunque fue calificado como un recluta de dos estrellas, su liderazgo y habilidades lo llevaron a acumular estadísticas impresionantes. Completó 107 de 169 pases para 1,109 yardas y 11 touchdowns en su temporada senior, según registros de ESPN.

A pesar de su talento, Mendoza no recibió ofertas de programas elite locales como Miami Hurricanes, lo que lo motivó a buscar oportunidades en la costa oeste. Su hermano menor, Alberto Mendoza, también quarterback, lo seguiría en su carrera universitaria, creando un dúo familiar único en el deporte.
De reserva a estrella emergente
Mendoza inició su trayectoria colegial en los California Golden Bears en 2022, donde puso en pausa su participación en competencias oficiales por una temporada, ganando un año extra de elegibilidad para desarrollar habilidades. En 2023, como freshman, disputó 9 juegos, completando 153 de 243 pases para 1,708 yardas, 14 touchdowns y 10 intercepciones. Su temporada de estudiante de segundo año en 2024 fue un avance significativo; jugó 11 partidos, lanzando 265 de 386 pases (68.7% de completitud) para 3,004 yardas, 16 touchdowns y solo 6 intercepciones. Terminó en el top-10 de varios récords de Cal, incluyendo yardas totales de ofensiva (3,109) y eficiencia en pases (144.6).

Sin embargo, tras una temporada regular exitosa, Mendoza entró al portal de transferencias antes del LA Bowl en diciembre de 2024. Su decisión fue influenciada por el deseo de un mayor protagonismo y un sistema que maximizara su potencial. Equipos como Georgia y Miami intentaron reclutarlo, pero eligió Indiana por la visión del entrenador, Curt Cignetti, quien acababa de llevar a los Hoosiers a su primer College Football Playoff en 2024.
El año de la gloria en 2025
En diciembre de 2024, Mendoza se unió a los Indiana Hoosiers. Su hermano Alberto también llegó, convirtiéndolos en el primer par de hermanos en lanzar touchdowns para el mismo equipo FBS en un juego desde 2015.
La temporada 2025 fue mágica. Mendoza inició todos los 16 juegos, completando 273 de 379 pases (72%) para 3,535 yardas, 41 touchdowns (líder nacional) y solo 6 intercepciones. Agregó 6 touchdowns terrestres, incluyendo uno crucial en el campeonato nacional. Lideró a Indiana a un récord perfecto de 16-0, el primero en fútbol mayoritario desde Yale en 1894.
- Temporada regular: Indiana ganó 12-0, incluyendo victorias clave sobre Illinois (63-10), Michigan State y Purdue. Mendoza rompió récords de IU, como el de touchdowns totales en una temporada (47) y yardas por pase (3,349).
- Campeonato Big Ten: Derrotaron a Ohio State por primera vez desde 1988, ganando el título outright por primera vez desde 1945. Mendoza fue MVP del juego.
- Playoffs: Como semilla No. 1, vencieron a Alabama (38-3) en el Rose Bowl, donde rompió récords de completitud, a Oregon (56-22) en el Peach Bowl y finalmente a Miami (27-21) en el Natty. En la final, Mendoza completó 16 de 27 pases para 186 yardas, sin TD por pase, pero corrió para un touchdown espectacular en 4th down que extendió la ventaja a 24-14 y selló la victoria. Un golpe en el primer cuarto le dejó la boca sangrando, pero no salió del juego.
El Trofeo Heisman
El 13 de diciembre de 2025, Mendoza fue anunciado como el ganador del 91º Trofeo Heisman, superando a Jeremiyah Love (Notre Dame), Diego Pavia (Vanderbilt) y Julian Sayin (Ohio State). Recibió 643 votos de primer lugar, totalizando 2,362 puntos. Fue el primer Heisman para Indiana, cuyo mejor final previo fue el segundo lugar de Anthony Thompson en 1989.

En su discurso, Mendoza agradeció a su familia, entrenadores y su fe. También ganó el Maxwell Award, Walter Camp Award, Davey O’Brien Award, AP College Football Player of the Year y fue nombrado Jugador Ofensivo del Año en Big Ten. Sin contar que aparte fue consenso All-American y Big Ten MVP.
La jugada del campeonato
La anotación del partido fue el touchdown terrestre de Fernando Mendoza en 4th-and-5 desde la yarda 12 de Miami, con 9:18 restantes en el cuarto cuarto. En un quarterback draw audaz llamado por el entrenador, Curt Cignetti, fue una jugada que Mendoza corrió por primera vez en todo el juego, no se la pensó dos veces y el Heisman se lanzó al vacío; cortó hacia atrás, saltó sobre un lineman para ganar yardas extras, absorbió golpes de al menos cuatro defensores de Miami, se mantuvo en pie tambaleándose y se lanzó en plancha como si fuera Superman hacia la zona de anotación, extendiendo los brazos con el balón para cruzar la línea y poner el marcador 24-14 a favor de Indiana.
El play fue épico por su dramatismo. Mendoza, ya con la boca sangrando desde el primer cuarto por un golpe previo, se levantó como si nada, celebró con un grito y luego explicó en post-partido: “Moriría por mi equipo. Lo que sea que necesiten que haga, necesitan que dispare, por delante o por detrás. Moriré por mi equipo ahí fuera”.
Ese touchdown no solo selló la ventaja decisiva, sino que encapsuló la garra, la fe y el liderazgo de Mendoza en su noche de gloria en su ciudad natal.
El momento post-partido
Tras la victoria, Fernando Mendoza rompió su habitual imagen de “media-trained” y dejó salir emociones crudas y auténticas que se volvieron virales al instante. Tras la victoria 27-21 sobre Miami en el College Football Playoff National Championship, Mendoza dio varias entrevistas en el campo y en conferencia de prensa que capturaron la euforia del pináculo de su carrera.
Otro detalle conmovedor fue que Mendoza celebró con dos sacerdotes del campus de Saint Paul (Indiana), a quienes abrazó y agradeció públicamente. En la entrevista, reiteró: “Quiero darle toda la gloria a Dios… La única razón por la que he llegado hasta aquí es porque hay tantas personas diferentes ayudándome en mi camino, y [los sacerdotes] han sido una de ellas”. Dio gracias por la confesión, las misas dominicales y el apoyo espiritual que lo sostuvieron.

El futuro a la vista
Mendoza deja un legado eterno en Indiana: primer Heisman, primer título nacional y temporada invicta histórica. Como probable pick alto (quizá No. 1) en el Draft NFL 2026, su próxima parada es la liga profesional. Así es, de un recluta subestimado en Miami a campeón nacional invicto, Fernando Mendoza representa lo mejor del college football: talento, trabajo duro y corazón.




