Autoridades estatales evitaron pronunciarse sobre la detención de dos personas vinculadas a una red nacional de huachicol
El secretario de Gobierno desvió el tema y acusó presuntos ataques políticos en redes sociales
Aguascalientes era considerado un punto estratégico para la distribución de combustible ilegal
El gobierno del estado de Aguascalientes se reservó a emitir una postura sobre la detención de dos personas en la entidad, quienes presuntamente formaban parte de una red criminal dedicada al robo y distribución ilegal de combustible con operaciones en distintos puntos del país.
Cuestionado al respecto, Antonio Arámbula López, secretario de Gobierno del estado de Aguascalientes, señaló que la información que posee es la misma que ha circulado en medios de comunicación y consideró que es la fiscalía la instancia con mayores elementos para abundar en el tema. “Como les diré, sobre esta detención creo que la fiscalía tiene mayor información, porque la información que yo tengo es la misma que está circulando en medios y creo que el Fiscal podría dar más información al respecto”.
Posteriormente, el funcionario desvió el tema al referirse a una presunta campaña de ataques en redes sociales por parte de Morena, al señalar que, desde su perspectiva, se estaría preparando el terreno electoral. Asimismo, descartó que exista una fecha definida para la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a la entidad.
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Sobre el operativo federal, se informó que a inicios de esta semana se llevó a cabo una acción coordinada en varios estados del país, entre ellos Aguascalientes, donde fueron detenidas dos personas en el fraccionamiento Santa Paulina, ubicado en el municipio de Jesús María.
Más tarde, el medio informativo N+ dio a conocer que las detenciones formarían parte de un golpe a una red de huachicol encabezada por Arnold Rojas Tame y Luis Ariel Rivera Rodríguez, conocidos como Los Señores de los Trenes. De acuerdo con esta información, el grupo combinaba actividades de empresas formales con operaciones ilícitas para el contrabando de combustible hacia México.
Las operaciones incluían el uso de buques, tanques, pipas y ferrocarriles, motivo por el cual se les atribuyó ese sobrenombre. La red operaba rutas desde Estados Unidos, particularmente desde Texas, hacia distintos estados del país, utilizando documentos apócrifos y empresas dedicadas al transporte, almacenamiento y venta de hidrocarburos.
Entre las entidades donde se detectó actividad del grupo se encuentran Aguascalientes, Tamaulipas, San Luis Potosí, Querétaro y Ciudad de México. Además, se señaló el uso de terminales ferroviarias para el trasbordo y almacenamiento del combustible ilegal, siendo la entidad un punto estratégico para su distribución.
De manera extraoficial, se indicó que habría existido cierta participación de autoridades aduanales para facilitar la operación de esta red delictiva. En el caso específico de Aguascalientes, se presume que uno de los puntos clave para la distribución de hidrocarburos era la estación de Chicalote, ubicada en el municipio de San Francisco de los Romo.




