El mundo del deporte invernal mexicano celebra un hito sin precedentes con la clasificación de Lasse Gaxiola a los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026. A sus 17 años, este talentoso esquiador alpino no solo se convierte en el quinto y último integrante de la delegación azteca, sino que también marca un momento histórico al competir junto a su madre, Sarah Schleper, en la misma edición de la justa olímpica. Esta dupla madre-hijo representa un logro único en la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno.
De las montañas de Colorado a representar a México
Lasse Gaxiola nació en 2008 en Vail, Colorado, en el seno de una familia apasionada por el esquí. Hijo de la legendaria esquiadora, Sarah Schleper, originaria de Estados Unidos y naturalizada mexicana y del entrenador mexicano, Federico Gaxiola, Lasse creció rodeado de nieve y competencia de alto nivel. Desde pequeño, el esquí se convirtió en parte integral de su vida, influenciado directamente por su madre, quien lo describe como un sueño compartido que se materializa en Milano- Cortina.
A pesar de su nacimiento en EE.UU., Lasse representa a México gracias a sus raíces paternas y la decisión familiar de competir bajo la bandera azteca. Con apenas 17 años, equilibra su carrera deportiva con desafíos académicos, reconociendo que: “Lo más difícil fue la escuela porque he esquiado toda mi vida, estoy haciendo más deporte y menos escuela, entonces mis notas van un poquito bajas”. Su formación en el alto rendimiento lo ha llevado a competir en circuitos internacionales de la Federación Internacional de Esquí (FIS) desde temprana edad, demostrando un potencial impresionante en un deporte poco común en México.
Lasse ve a su madre como su “heroína y gran maestra”, quien le enseñó a amar el esquí: “Siempre me dice que lo tengo que encontrar, que es el amor en mí mismo, porque ella ha amado esquiar toda su vida”. Esta conexión familiar no solo es emocional, sino que ha forjado su trayectoria, convirtiéndolo en un relevo generacional para el esquí mexicano.
Un boleto ganado con esfuerzo y ranking FIS
La clasificación de Lasse Gaxiola a Milano-Cortina 2026 se confirmó oficialmente el 19 de enero de 2026, vía ranking de la FIS, tras una intensa disputa por la última plaza disponible en esquí alpino masculino. Compitió directamente contra Alessandro Cantele, un amigo cercano, y asumió el resultado con madurez: “El que esquía mejor le toca ir”. Esta plaza lo posiciona como el quinto atleta de la delegación mexicana, la más grande desde los Juegos de Albertville 1992.

El proceso no fue fácil; a inicios de enero, Lasse estaba “a un paso” de la clasificación, dependiendo de los puntos acumulados en competencias internacionales. Su confirmación desató celebraciones familiares, con Sarah gritando de felicidad en la cocina al saber que competirían juntos. Lasse expresó su emoción: “Estoy súper feliz que me toque ir con mi mamá, es algo especial, no sé cómo explicarlo. Estoy muy feliz que me toca ir con toda mi familia que van a estar ahí apoyándome. Competir por México es algo así de grande, es un sueño que lo he soñado por muchos años”.
En los Juegos, Lasse participará en el eslalon gigante varonil el 14 de febrero (primera manga a las 3:00 a.m., segunda a las 6:30 a.m., hora de México) y posiblemente en eslalon el 16 de febrero.
Un talento juvenil en ascenso
Aunque joven, Lasse ya ha acumulado logros notables en su carrera. Uno de los más destacados es la medalla de plata en la prestigiosa Carrera Internacional Pinocchio en Italia, considerada una de las competencias juveniles más importantes del esquí alpino. Este podio internacional marca su primer gran éxito y resalta su potencial en el circuito FIS.
Su debut olímpico en Milano-Cortina representa el punto culminante hasta ahora, pero Lasse aspira a mucho más, como promover el esquí en México, un país donde el deporte es “algo muy raro”: “Estoy muy feliz que me toca hacer esto, me toca introducir a más mexicanos a esquiar porque es algo muy especial”, declaró.
Primera supla madre-hijo en Juegos de Invierno
La participación de Lasse junto a Sarah Schleper no es solo un logro personal, sino un hito global. Serán la primera dupla madre-hijo en competir en una misma edición de los Juegos Olímpicos de Invierno, y el quinto caso en la historia olímpica general (incluyendo ediciones de verano, como Mary y Margaret Abbott en París 1900). Para México, es la primera vez que madre e hijo representan al país en unos Juegos Olímpicos.
Sarah, de 46 años y en su séptima participación olímpica, será abanderada mexicana junto a Donovan Carrillo. Un momento icónico de su historia familiar ocurrió en 2011, cuando Sarah completó una carrera de Copa del Mundo con Lasse (entonces un niño) en brazos. Ahora, ese vínculo se eleva a nivel olímpico, simbolizando dedicación y legado: “Es muy emocionante, y es nuestra vida. Desde hace muchos años pensábamos que podía pasar, y ver que al final está pasando… Es difícil hacerse a la idea”, compartió Sarah.
El futuro del esquí mexicano
La delegación mexicana, completada por Donovan Carrillo (patinaje artístico), Allan Corona y Regina Martínez (esquí de fondo), más la dupla Schleper-Gaxiola, aspira a inspirar a nuevas generaciones. Para Lasse, el objetivo es claro; disfrutar el momento y promover el deporte: “Cuando lo amas es algo muy especial”, dice sobre el esquí.
Milano-Cortina, del 6 al 22 de febrero, podría ser el trampolín para Lasse hacia una carrera larga, siguiendo los pasos de su madre. Este evento no solo pone a México en el mapa invernal, sino que resalta historias de familia y perseverancia que trascienden el podio, es por eso que Lasse Gaxiola encarna el futuro del esquí alpino mexicano; joven, talentoso y respaldado por un legado familiar único.




