Las compras a meses sin intereses se han convertido en una de las formas más populares de financiamiento en México. Desde electrodomésticos hasta servicios digitales, este esquema permite adquirir productos sin pagar intereses, siempre que se respeten las condiciones de pago.
Sin embargo, para muchos consumidores, esta facilidad puede convertirse en una trampa si no se administra con cuidado.
Hoy, plataformas como Stori permiten acceder a este beneficio de manera accesible, incluso para quienes apenas comienzan su historial crediticio. Pero antes de lanzarte a comprar, es importante entender cómo funcionan los meses sin intereses y cómo sacarles verdadero provecho.
¿Qué significa realmente “meses sin intereses”?
Este esquema de pago permite dividir el costo total de un producto o servicio en pagos mensuales sin que se apliquen cargos financieros adicionales. Por ejemplo, si compras algo de $6,000 pesos a 6 meses sin intereses, pagarás $1,000 al mes y no un centavo más.
Este tipo de promociones están disponibles en muchas tiendas físicas y en línea, especialmente durante campañas como El Buen Fin, Hot Sale o Navidad. El atractivo es evidente: puedes adquirir productos de mayor valor sin afectar de golpe tu presupuesto mensual.
¿Dónde está la trampa?
Aunque suena ideal, el mal uso de los meses sin intereses puede generar problemas financieros. Muchos consumidores caen en la tentación de acumular pagos sin pensar en su capacidad real de pago. Si tienes varias compras en curso y llega una emergencia económica, podrías no tener margen de maniobra.
Además, algunas personas creen erróneamente que pueden retrasarse en los pagos sin consecuencias, lo cual es falso. Si no pagas el monto mínimo en la fecha establecida, podrías perder el beneficio de “sin intereses” y comenzar a pagar recargos o intereses moratorios.
¿Cómo aprovecharlos sin afectar tus finanzas?
La clave está en el control y la planificación. Aquí algunos consejos útiles:
- No gastes más de lo que puedes pagar mensualmente. Que un producto esté a meses sin intereses no lo hace más barato.
- Lleva un registro de todas tus compras a plazos. Esto te dará claridad sobre tus compromisos mensuales.
- Evita plazos muy largos. Mientras más meses, más fácil es perder el control de lo que aún debes.
- No uses todos los meses sin intereses al mismo tiempo. Deja espacio en tu tarjeta para emergencias.
Stori y los meses sin intereses
Una de las barreras tradicionales para acceder a este tipo de beneficios ha sido la falta de historial crediticio. Muchos bancos exigen antecedentes o ingresos comprobables. Aquí es donde entra Stori, una fintech que ofrece tarjetas de crédito sin anualidad y con aprobación sencilla, pensada para personas que están construyendo su historial desde cero.
Con la tarjeta de crédito Stori, los usuarios pueden acceder a promociones de meses sin intereses en cientos de comercios afiliados, sin necesidad de cumplir con los requisitos tradicionales de la banca. Además, su app permite llevar un control detallado de cada compra, ver fechas de corte y pagar desde el celular.
Esto representa una gran ventaja para jóvenes, freelancers y trabajadores informales que buscan una herramienta de crédito accesible, sin sorpresas ni comisiones escondidas.
Educación financiera para un mejor consumo
Aprovechar los beneficios de los meses sin intereses también implica tener hábitos financieros saludables. Antes de comprar, pregúntate: ¿realmente lo necesito? ¿Puedo asumir este compromiso por los próximos 3, 6 o 12 meses? ¿Estoy sacrificando otras prioridades?
La educación financiera no significa dejar de consumir, sino consumir con inteligencia. Usar correctamente una tarjeta como la de Stori puede ayudarte a acceder a promociones, construir historial crediticio y mantener tus finanzas bajo control.
Comprar sin intereses, pero con responsabilidad
Los meses sin intereses pueden ser tus aliados si sabes cómo utilizarlos. No se trata solo de aprovechar una oferta, sino de tomar decisiones que no comprometan tu estabilidad financiera. Herramientas como las que ofrece Stori te permiten acceder a estos beneficios sin necesidad de pasar por procesos complicados o discriminatorios.
Porque al final, no se trata de dejar de comprar, sino de aprender a hacerlo mejor.




