- Dafne Viramontes consideró alcanzable un crecimiento de 1.3% a 1.5% en 2026, tras un 2025 con avance marginal
- Criticó que hubo redistribución sin crecimiento en el sexenio anterior y pidió equilibrio entre empleos, inversión y fortalecimiento salarial
- Sobre Aguascalientes, destacó buen desempeño en 2025 y urgió diversificar la economía más allá de la industria automotriz
Dafne Viramontes es Maestra en Métodos para el Análisis de Políticas Públicas por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Es también Maestra en Análisis Estadístico y Computación por el Centro de Investigación en Matemáticas, CIMAT. Cuenta con una licenciatura en Economía por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, UAA.
En el sector público es subdirectora de Normatividad Estadística en el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Hasta hace poco venía desempeñándose también como Presidenta del Colegio de Economistas de Aguascalientes, cargo desde el que marcó agenda mediática para poner sobre la mesa la visión de especialistas sobre el desempeño económico de la entidad, así como su comportamiento ante el panorama nacional e internacional.
Editorialista en varios medios de comunicación, se ha consolidado como una voz experta en el terreno de análisis económico; con una visión crítica, objetiva y puntual.
En entrevista exclusiva para LJA.MX, Dafne Viramontes compartió su lectura sobre las proyecciones de crecimiento económico para este 2026, su evaluación sobre las políticas económicas implementadas desde la llegada de Morena al poder y su opinión sobre el desempeño financiero de Aguascalientes.
Crecimiento económico 2026: perspectivas y escenarios
Adrián Valencia. De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) se proyecta un crecimiento de 1.5% para este 2026, ¿cuál es tu opinión?
Dafne Viramontes. Mi opinión es que las perspectivas son favorables para este 2026. De hecho, diversos organismos internacionales, incluido el FMI, proyectan que el crecimiento económico se ubicará entre 1.3% y 1.5%. Este crecimiento puede ir a la baja o puede ir al alza, pero eso dependerá de las decisiones que se tomen, desde el gobierno federal, así como de las propias estrategias que se desarrollen para impulsar la inversión.
Creo que en términos generales es un escenario bastante positivo, sobre todo considerando que el año 2025 lo cerramos con un crecimiento de entre 0.3 y 0.5%. Creo que son proyecciones alcanzables, realistas, muchísimo más favorecedoras que las que vimos este 2025.
Balance del sexenio anterior: redistribución sin crecimiento
Adrián Valencia. Tú hablas de la inercia que vimos de nulo crecimiento en 2025. Pero yo quiero comentarte algo: el promedio de crecimiento económico con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, en el sexenio anterior, fue de apenas uno por ciento, ¿qué opinas de ese promedio de crecimiento económico?
Dafne Viramontes. Sí creo que fue un crecimiento económico insuficiente. Porque si tú tienes una política de redistribución, es muy importante que estés generando riqueza, que estés generando crecimiento, ¿para qué? Pues para que esa redistribución beneficie a la mayor parte de las personas. El tema es que lo que sucedió es que había redistribución, sin crecimiento.
Es como repartir un pastel entre cada vez más personas y, por lo tanto, a las personas cada vez les toca una rebanada más pequeña. En ese sentido sí creo que faltó, por parte de la administración anterior, trabajar en un proyecto que impulsara el crecimiento y el desarrollo económico.
Claro, se enfrentaron a una coyuntura muy compleja, como fue la pandemia por covid-19, pero en mi opinión esa no fue la principal problemática, sino, más bien, que no tenían una política que impulsara el desarrollo, o bien, una política de atracción de inversiones. También considero que faltó una política de apoyo a la industria nacional, de acompañamiento a las empresas en el marco de la pandemia, lo que al final les cobró caro en términos de crecimiento económico.
Sin embargo, también hay que reconocer que hubo resultados positivos. La política de redistribución de los ingresos generó buenos resultados. Si nosotros vemos los datos de los ingresos y gastos de los hogares, podemos observar que sí han crecido de manera significativa durante los últimos años. Esto como parte de las políticas de fortalecimiento al salario mínimo que, sin duda, vinieron a fortalecer el poder adquisitivo de los hogares.
Esperemos que la nueva administración federal pueda impulsar una política diferenciada, en la cual se pueda continuar con el fortalecimiento de los ingresos de los hogares, pero sin descuidar la principal fuente de ingresos, que son los empleos, y por ende a las empresas. Sobre todo debido a que durante los últimos meses, el número de empresas formales ha caído de manera importante., En ese sentido, creo que sí se tiene que buscar un equilibrio entre crecimiento y distribución, y dadas las proyecciones económicas para el 2026, considero que se puede lograr.
¿Bienestar vs Neoliberalismo?
Adrián Valencia. ¿Se puede y se vale decir bienestar versus neoliberalismo? Es decir, hablas tú de la redistribución de la riqueza. Se dice que salieron muchas personas de la pobreza, que se fortaleció el ingreso de las familias. Hablas del tema de la pandemia, pero en el sexenio de Felipe Calderón se libró también una pandemia y otras calamidades y hubo crecimiento económico.
Cuando el grupo político que hoy está en el poder crítica el pasado, me parece que no dice que en ese neoliberalismo crecía al cuatro y al dos por ciento. En este choque de visiones, ¿dónde hay un punto fino para comparar o no las políticas?
Dafne Viramontes. Mi opinión es que en realidad no podemos culpar al modelo económico, en realidad esas políticas que podemos denominar como “neoliberales”, son las que están generando empleo y crecimiento económico en el país, y las que han sostenido el empleo durante mucho tiempo.
Yo creo que, más bien, el problema fueron los abusos derivados de ese proceso de liberalización comercial que se dio a partir de los años noventa, y cómo la corrupción funcionó como un mecanismo que llevó a que los beneficios de la apertura comercial no se distribuyeran de manera equitativa y se concentraran en muy pocas manos.
Pero no respondió propiamente a un esquema económico ni a las políticas económicas, sino más con acuerdos políticos. No se llevó a cabo en condiciones de competencia adecuada; por eso se generaron distorsiones importantes que terminaron afectando a la población en general y que nos llevaron a cuestionar ese modelo económico.
De hecho, si analizamos el contexto actual, observaremos una redefinición de las políticas comerciales a nivel mundial. Pensábamos que avanzaríamos hacia economías con cada vez menos barreras o fronteras arancelarias, pero no es así, sino todo lo contrario. Aún estamos por ver las repercusiones que puede generar esta política que viene, principalmente, de Estados Unidos.
Sobre la comparación del modelo neoliberal con el modelo de bienestar, creo que podría encontrarse un equilibrio. En el sentido de que hay factores del modelo neoliberal que se pueden rescatar, como las políticas de atracción de inversiones, que han permitido generar empleos y generar ingresos para los hogares.
Sin embargo, creo que ese modelo descuidó el tema de la redistribución equitativa. Algunas cosas se explican por factores institucionales, por ejemplo, el tema de que no se podía incrementar el salario mínimo porque estaba vinculado a múltiples esquemas crediticios. Fue necesario hacer un rediseño, crear las UMAS y modificar diversas leyes para poder desvincularlo.
Pero más allá de los factores técnicos, considero que también se trató de una postura política. Durante mucho tiempo se tuvieron creencias erróneas e infundadas sobre los potenciales efectos que podrían tener los incrementos salariales. Pero si se revisa la literatura económica sobre el tema, te puedo asegurar que no hay algún artículo que diga que los efectos negativos iban a ser más grandes que los positivos.
Todas las creencias que estaban detrás no tenían fundamentos. Sin embargo, lamentablemente, eso permitió que durante mucho tiempo permaneciera un tipo de esquema salarial que no beneficiaba a la población más vulnerable.
Beneficios, focalización y uso político de los programas sociales
Adrián Valencia. Tocaste el tema de las transferencias, de los programas sociales. Quizá ponerlo a favor o en contra es muy acotado, pero hablas también de la repartición de una rebanada de pastel y actualmente no hay instrumentos que midan el impacto real de los programas sociales.
¿Té qué crees que es una política de apoyo que ha sido efectiva para aminorar la falta de ingresos o es una herramienta electoral?
Dafne Viramontes. Puede ser las dos cosas. Hay mucha evidencia que señala que estos programas traen beneficios para la población y permiten equilibrar situaciones de desigualdad muy fuertes. Sin embargo, el tema de que no sean programas focalizados o que no necesariamente estén beneficiando a las personas más vulnerables, lleva a que ciertos desequilibrios o desigualdades económicas se mantengan.
Pongamos de ejemplos a dos personas: una persona de bajos ingresos y otra de altos ingresos, ambas pueden tener acceso a un programa social, digamos el programa de pensiones para personas adultas mayores. El ingreso para ambas personas se va a incrementar. Pero la diferencia o la brecha que existe entre el ingreso de ambas personas no se estará cerrando. Eso era algo que se veía con los datos que presentaba el CONEVAL, que ahora retoma el INEGI. Se veía que había un aumento en los ingresos de los hogares, pero en los hogares más pobres no necesariamente. Sobre todo, entre aquellas personas que viven en pobreza extrema.
Por otro lado, el hecho de que una persona tenga acceso a un mayor ingreso, no necesariamente se traduce en mayor acceso a derechos fundamentales. Si no tienes hospitales en tu comunidad, las escuelas están en malas condiciones, no tienes acceso al agua, entonces no significa que un mayor ingreso se traducirá en mayor bienestar.
En ese sentido, me parece que es importante que se mantengan los programas sociales, pero que se busque cómo focalizarlos, es decir, dirigirlos a quienes más los necesitan, y que cuenten con evidencia estadística para ver si efectivamente están funcionando y qué tanto están funcionando.
Entre los programas sociales que hay en la actualidad, me parece que hay algunos muy interesantes, por ejemplo, las pensiones para mujeres adultas mayores. Se sabe que las mujeres adultas mayores en México suelen tener una vulnerabilidad económica importante. Me parece que este tipo de programas podrían ayudar a que se cierre esa brecha, pero creo que también deben explorarse otras herramientas para evitar que las personas lleguen a esa situación de vulnerabilidad.
Por otro lado, también creo que los programas sociales se están usando como una herramienta de gestión electoral. Considero que el partido en el poder está siendo muy abierto en ese sentido, y sin duda debe haber una desvinculación de lo político y lo social. Porque al final no son programas de un partido político, son programas del Estado Mexicano para la población, que se están pagando con los impuestos de todas y todos. Me parece importante que eventualmente se establezcan mecanismos para desvincularlos de cualquier partido político, y así proteger a la población de posibles abusos electorales.
Indicadores y crecimiento de la economía de Aguascalientes en 2025
Adrián Valencia. ¿Cuál es tu opinión sobre el desempeño de la economía aquí en Aguascalientes y hacia dónde ves que debe o puede evolucionar?
Dafne Viramontes. Hasta el momento tenemos una fotografía incompleta de la economía en Aguascalientes, ya que el indicador que más oportuno con el que contamos, que es el Indicador Trimestral de Actividad Económica Estatal (ITAEE), se publica hasta finales del mes de enero. A la fecha solo tenemos información del primer y segundo trimestre del año 2025.
¿Pero qué nos dicen esos datos? Nos dicen que, hasta la mitad del año 2025, Aguascalientes venía presentando buenos niveles de crecimiento económico. De hecho, era la décima entidad con mayor crecimiento económico a nivel nacional. Me parece un nivel bastante aceptable considerando los factores nacionales e internacionales que generaron incertidumbre económica.
Analizando este crecimiento económico podemos encontrar que se debe, principalmente, a dos factores: por un lado, las actividades primarias que, si bien representan una proporción muy pequeña del producto interno bruto, crecieron de manera importante durante el primer semestre del 2025. Y, por otro lado, las actividades secundarias -en donde se ubican sectores como la construcción y la manufactura, pero sobre la construcción- tuvieron un crecimiento importante los primeros meses del año pasado. Estos fueron factores que permitieron sostener la economía de Aguascalientes con buenos niveles.
Para el tercer trimestre se espera una ligera desaceleración, aunque todavía no tenemos los datos disponibles. Y considerando que los datos del INEGI al cierre del año nos dicen que la economía nacional cerró mejor de lo esperado, es muy probable que con Aguascalientes ocurra algo similar.
Retos y oportunidades de la diversificación economía en el estado
Adrián Valencia. ¿Hacia dónde crees que debería evolucionar la economía de Aguascalientes?
Dafne Viramontes. En mi opinión -y es un tema que debemos poner sobre la mesa- es necesario continuar con un programa a largo plazo de diversificación económica. Si bien actualmente Aguascalientes se está viendo favorecido por la reestructuración de la industria automotriz, esto podría cambiar en un futuro.
En ese sentido, considero que debemos construir alternativas de empleabilidad en el estado, pero que a su vez generen valor agregado. Es un tema que no se debe dejar de lado y que se tiene que seguir impulsando. Hay muchas áreas que se pueden aprovechar, por ejemplo, subsectores que están teniendo mucho crecimiento, como lo son los servicios inmobiliarios, así como el de los servicios técnicos y profesionales. También se puede observar un crecimiento en actividades vinculadas con el suministro y transmisión de energía eléctrica, agua y gas por ductos. Y no debemos dejar de lado la agroindustria que también ha venido consolidándose durante los últimos años en la entidad.
Los pasos y la mirada hacia el futuro
Adrián Valencia. Finalmente, ¿qué viene para ti tras tu conclusión al frente del Colegio de Economistas de Aguascalientes?
Dafne Viramontes. De entrada, me gustaría reflexionar sobre el papel que desempeñé al frente del Colegio de Economistas de Aguascalientes. Considero que fue una gestión en donde mi principal función fue consolidar la voz de las y los economistas en los medios de comunicación. Pero no solamente consolidarla, sino hacerlo desde una visión técnica, objetiva y ética; en la cual se buscó mantener informada a la ciudadanía, sobre temas económicos de actualidad y contribuir a la toma de decisiones con base en evidencia.
Sobre mi proyecto a futuro, me gustaría seguir trabajando en una agenda similar, es decir, seguir contribuyendo al objetivo de tener una sociedad informada, en sus diferentes niveles, hogares, empresas y gobiernos, en materia económica. Porque la voz del Colegio de Economistas se ha consolidado como una voz técnica que marca agenda. Y que también visibiliza las principales problemáticas de la población.
Y muchas veces nos toca decir lo que nadie quiere decir. Pero que es necesario porque a partir de ahí comienzan a construirse agendas de política pública, comienzan a llevarse a cabo acciones, en donde el gobierno comienza a actuar, las empresas se mueven, pero también las familias se pueden tomar decisiones informadas. En ese sentido, la comunicación de temas económicos es una actividad en la cual estoy interesada en participar desde diferentes espacios.
También me gustaría seguir contribuyendo con una visión técnica en la toma de decisiones gubernamentales. Se viene un contexto político complejo, preelectoral y después electoral, en donde será importante mantener informada a la ciudadanía sobre los principales temas económicos y cómo los políticos los incorporan en sus agendas. En ese sentido, considero que puedo ser contribuyendo a construir un plan de hacia dónde queremos que vaya Aguascalientes en materia económica. Sin duda hay muchos temas económicos que sería importante retomar.




