La Columna J
Entre la esperanza y la responsabilidad: el tiempo político de Antonio Martín del Campo
“La política es el arte de hacer posible lo necesario”
Carlos Castillo Peraza
Estimado lector de LJA.MX, con el gusto de saludarle como cada semana, quiero aprovechar esta ocasión para hacer referencia al informe del senador Antonio Martín del Campo, el cual no solo representa un acto que impacta positivamente en la sociedad, sino que se erige como una muestra contundente del posicionamiento que ha construido a lo largo de más de treinta años de trayectoria política.
En tiempos de tesitura social compleja, marcados por la convulsión internacional y la polarización ideológica, es menester dirigir la mirada hacia donde hay resultados, hacia los perfiles que suman y que saben dialogar con las distintas expresiones políticas, pero también hacia aquellos cuya trayectoria se mantiene al margen de la polémica administrativa y del estruendo mediático.
El senador Antonio Martín del Campo es un político consolidado cuya principal característica es su cercanía con la gente. Es el personaje al que se saluda con confianza, el que camina por la alameda y escucha su nombre pronunciado con familiaridad, y que responde siempre con una calidez que humaniza la función pública. Vale la pena mencionar su trayectoria, porque lo último que necesita el país son políticos improvisados o envueltos en el sensacionalismo de la coyuntura.
Su experiencia le ha permitido ocupar diversos cargos públicos que hoy lo colocan como uno de los perfiles más posicionados rumbo a la próxima gubernatura: fue diputado local en el Congreso de Aguascalientes en la LVIII y LX Legislaturas, presidente estatal del PAN, delegado estatal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), presidente municipal de Aguascalientes de 2014 a 2016 y, desde 2018, senador de la República por Aguascalientes, cargo para el que fue reelecto en 2024. Sin duda, se trata de un perfil construido a base de constancia, preparación y, sobre todo, de resultados.
“La democracia no se agota en el acto de votar, sino que se construye todos los días en la responsabilidad, la participación y la vigilancia crítica de los ciudadanos frente al poder”: Manuel Gómez Morín.
Su informe fue natural y orgánico, con una afluencia importante de círculos políticos, pero con una presencia aún mayor de la ciudadanía. El formato fue auténtico y original, un punto a favor en un entorno donde es común el exceso de ornamento festivo para atraer reflectores. Este evento mostró altura política y un nivel de consolidación que proyecta lo que viene, y que, por cierto, ya se encuentra a la vuelta de la esquina.
El informe de Antonio Martín del Campo presenta una agenda orientada a mejorar de manera directa la calidad de vida de las familias, a través de 32 iniciativas que abarcan seguridad, salud, educación y desarrollo económico. En este marco, se destaca el fortalecimiento de las corporaciones policiales mediante condiciones dignas y respaldo institucional, así como una visión integral de la salud que incluye el acceso a medicamentos, la prevención, la atención oportuna y el reconocimiento de la salud mental como una prioridad pública. Asimismo, se propone aliviar la carga económica de las familias con la deducción total de gastos médicos y ampliar las oportunidades educativas con la titulación universitaria gratuita y una formación que incorpore tecnología, inteligencia artificial y mentefactura para preparar a las nuevas generaciones para los desafíos del futuro.
De manera complementaria, la propuesta subraya la importancia de que el crecimiento económico se refleje en los hogares, promoviendo mayores ingresos y un entorno favorable para la inversión que conecte a Aguascalientes con el mundo y genere oportunidades reales. En paralelo, se plantea un uso responsable de la inteligencia artificial mediante reglas claras que prevengan fraudes, extorsiones y abusos, garantizando que la innovación tecnológica permanezca al servicio de la dignidad humana. En conjunto, estas acciones configuran una visión de desarrollo donde la seguridad, la educación, la salud y la economía convergen como pilares de un estado más fuerte y con mayor bienestar social.
Hay, además, un elemento que resulta fundamental: la dinámica positiva que ha logrado construir su equipo político. La convergencia entre experiencia, juventud y una convicción firme por hacer las cosas con eficacia y sentido de pertenencia explica buena parte del momento que hoy vive su proyecto. La política, entendida como obra colectiva, no se sostiene en un solo nombre, sino en una arquitectura humana que comparte visión, disciplina y propósito.
Porque, al final, la política también es una forma de temporalidad moral: exige paciencia, madurez y la disposición de sembrar actos que trasciendan el discurso. Este informe es, en ese sentido, una reseña de que el tiempo puede ser afable para quien sabe esperar, y de que la cosecha se presenta cuando la voluntad logra imponerse a la circunstancia.
Felicidades al senador Antonio Martín del Campo, felicidades a su equipo.
“Cuando la esperanza se vuelve invencible, la victoria final está asegurada”.
In silentio mei verba. La palabra es poder, la filosofía es libertad.




