- En esta estrategia las que no se tocan son a las cabezas financieras, que vale la pena insistir, son las más beneficiadas y se encuentran en los países de mayor consumo. Es decir, en los Estados Unidos
El presidente Donald Trump ya anunció que atacará por tierra a los narcotraficantes, lo que podría materializarse en acciones de tropas estadounidenses en México. La intención del mandatario norteamericano es acabar con el negocio de las drogas, sólo que las ganancias multimillonarias no se llevan a cabo en los países productores sino en el mercado financiero de su país.
Según un estudio de la ONU, sólo en Estados Unidos el mercado minorista de drogas generó 146 mil millones de dólares en 2016, que representa el 0.8% del PIB de la mayor economía del planeta. Mientras que en la Unión Europea ese mercado alcanzó los 31 mil millones de euros en 2021, equivalente al 0.3% del PIB comunitario.
De acuerdo con ese mismo análisis “Informe Mundial sobre Drogas 2025” presentado en Viena, entre 2015 y 2019, Colombia exportó cocaína por un valor anual estimado entre 1,200 y 2,600 millones de dólares. En México, el tráfico de cocaína, metanfetamina y heroína generó, en conjunto, más de 12 mil millones de dólares anuales.
La mayor parte de esa droga se vendió y consumió en el mercado de Estados Unidos, donde las ganancias se cuatriplican.
Si tomamos en cuenta la división internacional del trabajo, los productores de las drogas son la mano de obra y los integrantes del mercado de finanzas son los dueños de la gran empresa trasnacional en que se ha convertido el narcotráfico y son los que se llevan las mayores ganancias.
En conjunto ambas partes forman el cuerpo de este enorme monstruo de mil cabezas, que, si se sigue la misma estrategia de cortar algunas de sus cabezas visibles, sólo seguirá provocando que se multipliquen con otras cabezas sustituyendo a las que murieron o fueron llevadas a la cárcel.
En esta estrategia las que no se tocan son a las cabezas financieras, que vale la pena insistir, son las más beneficiadas y se encuentran en los países de mayor consumo. Es decir, en los Estados Unidos.
Un simple ejercicio nos muestra con claridad donde se quedan las mayores ganancias.
Por ejemplo, si un kilo de cocaína costaba mil 800 dólares en Colombia y 14 mil dólares en México, una vez que el cargamento llega a Estados Unidos se comercializó en 48 mil dólares, lo que significa que el precio aumentó 26 veces.
Según un estudio realizado por el Centro Internacional de Investigación y Análisis contra el Narcotráfico Marítimo (CMCON), el valor de un kilo de cocaína en Estados Unidos se ha incrementado de 2021 a 2024 hasta 37 por ciento.
Esto evidencia la importancia del combate en la parte financiera a nivel mundial y no sólo a la producción y tráfico de sustancias en los países donde se generan.
Lo mismo pasa con las metanfetaminas y la heroína. Las metanfetaminas son una de las drogas sintéticas más consumidas a escala mundial y su producción y distribución se ha expandido rápidamente.
México es considerado centro de producción, el costo en la subregión se estima que ronda 18 mil dólares por kilo, mientras en Estados Unidos su valor es de 40 mil dólares en promedio, por lo que tuvo un aumento de casi 10 mil dólares entre 2021 y 2024.
Mientras que, en el caso de la heroína, el CMCON refiere que el año pasado el kilo de esta droga obtenida de la amapola tuvo un costo de 6 mil 250 dólares en México, mientras en Estados Unidos fue de 70 mil dólares.
La violencia es una expresión evidente del gran negocio del narcotráfico y detener su espiral es un propósito elemental en el combate, lo mismo que detener a los principales capos; pero igualmente lo es establecer una estrategia global enfocada en el lavado de dinero porque es ahí, en el mercado financiero, donde se reproduce y se alimenta la Hidra en que se ha convertido el negocio del tráfico de las drogas.
Por cierto, de acuerdo con información oficial del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, cada año fluyen 100 mil millones de dólares del tráfico de drogas al sistema financiero de ese país. Hasta ahora ningún banco o empresa financiera ha sido sancionada por este delito.




