El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) confirmó que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) participarán en los operativos de seguridad del Super Bowl 2026, que se disputará el próximo 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. La presencia de los agentes, aseguraron las autoridades, forma parte del protocolo habitual que se implementa en eventos deportivos de gran magnitud.
La subsecretaria de Asuntos Públicos del DHS, Tricia McLaughlin, explicó que el despliegue responde a un esquema integral de seguridad coordinado con autoridades locales y federales. En declaraciones a TMZ Sports, subrayó que este tipo de operativos se realizan también en otros eventos masivos, como la Copa del Mundo, y que la misión del departamento “permanece sin cambios”.
“El DHS está comprometido a garantizar que el Super Bowl sea seguro para todos los involucrados. Quienes se encuentren legalmente en el país y no infrinjan la ley no tienen nada que temer”, afirmó McLaughlin.
Presencia visible y coordinación interinstitucional
De acuerdo con la información oficial, ICE mantendrá presencia visible en los alrededores del estadio antes, durante y después del partido, en el que se enfrentarán los New England Patriots y los Seattle Seahawks. Las autoridades recalcaron que no se revelarán detalles específicos sobre personal o futuras operaciones, por tratarse de un tema de seguridad nacional.
Sin embargo, el anuncio generó inquietud entre sectores de la comunidad migrante, especialmente en un contexto marcado por recientes protestas contra ICE y el uso de la fuerza por parte de agentes federales en otras ciudades del país.
Contexto de tensión por protestas recientes
La confirmación del operativo ocurre semanas después de que se intensificaran las manifestaciones contra ICE tras la muerte de Alex Pretti y Renee Good en Minneapolis, ambos casos actualmente bajo investigación. Estos hechos han avivado el debate sobre el rol de las agencias migratorias en tareas de seguridad pública y el alcance de sus facultades durante eventos masivos.
A ello se suman declaraciones previas de funcionarios del DHS que han sostenido que no existen “zonas libres” de operativos federales, incluso durante celebraciones de alto perfil como el Super Bowl.
Trump se desmarca del evento
En medio de la polémica, el presidente Donald Trump anunció que no asistirá al Super Bowl 2026 y criticó públicamente la selección de los artistas para los espectáculos previos al partido. Sus declaraciones, dirigidas tanto a Bad Bunny como a Green Day, añadieron un componente político adicional al evento deportivo más visto del año.
Mientras tanto, el DHS insistió en que la participación de ICE responde exclusivamente a criterios de seguridad y que su actuación se realizará conforme a la Constitución de Estados Unidos.




