En México, pagar impuestos con arte sí es legal y existe desde hace décadas gracias al programa Pago en Especie. Lo que no es normal es lo que hoy vive Melchor Peredo, muralista de 99 años y autor de más de 30 murales en México, Estados Unidos y París, quien acusa al SAT de negarle este derecho tras 40 años de cumplir puntualmente bajo ese esquema. El artista asegura que ahora la autoridad fiscal le exige algo inédito: cubrir sus impuestos no con una pintura, sino con un mural completo.
El conflicto estalló cuando Peredo presentó su declaración del ejercicio fiscal 2023. Como siempre, entregó una pintura de caballete para cubrir un adeudo de 32 mil pesos. Todo parecía en orden hasta que, un año después, en 2025, el SAT le notificó que la obra no era aceptada y que debía pagar con un mural de técnica y proporciones similares al bien vendido. Para el artista, la exigencia no solo es desmedida, sino absurda: la obra entregada tiene un valor aproximado de 200 mil pesos, mientras que producir un mural duplicaría o incluso triplicaría ese monto.
“Es descabellado e injusto”, ha dicho Peredo, quien considera que este cambio de criterio representa un “machetazo al muralismo mexicano”, justo cuando este movimiento artístico cumple 100 años. El pintor explica que un mural no se hace de un día para otro: puede tomar entre uno y cinco años, requiere ayudantes a los que se les debe dar seguridad social, asesoría arquitectónica para integrarlo al espacio y materiales especializados que elevan enormemente el costo de producción.
La misma lógica se repitió en su declaración fiscal de 2024, presentada en abril de 2025. Tras vender un retrato en 30 mil pesos, el impuesto a pagar era de 4 mil 800 pesos, pero el SAT le pidió entregar una obra equivalente en técnica y dimensiones. En la práctica, eso significaría que el impuesto absorbería el valor total de la obra, dejando al artista sin ganancia alguna. “Minimizan el valor cultural y estético del arte, lo tratan como si fuera cualquier objeto”, ha reclamado.
En una carta dirigida a Emmanuel Díaz Martínez, subadministrador de Pago en Especie del SAT, Peredo advirtió que esta exigencia no está respaldada por ningún cambio al decreto, ni siquiera tras la reforma de 2017. Para él, la medida no solo rebasa sus obligaciones legales, sino que pone en riesgo el programa mismo, ya que otros artistas podrían dejar de participar por miedo a enfrentar criterios similares. Hasta ahora, el SAT no ha fijado una postura pública sobre el caso.
Ante lo que considera un trato arbitrario y poco humano, Melchor Peredo se dio de baja del programa Pago en Especie en el último trimestre de 2025. El muralista, formado en la Academia de San Carlos, La Esmeralda y el taller de David Alfaro Siqueiros, con obra emblemática en Veracruz y universidades de Estados Unidos y Francia, asegura que no busca privilegios. Su llamado es claro: que el SAT entienda que pagar impuestos con arte no puede convertirse en un castigo para quienes han dedicado su vida a crear cultura.




