- Entre las principales problemáticas, está la baja productividad, la falta de capacitación, el limitado acceso a sistemas contables y herramientas digitales, así como la dificultad para acceder a créditos
- A ello se suma una elevada informalidad, ya que cerca del 64% de las microempresas operan fuera de la formalidad, lo que les impide acceder a seguridad social, financiamiento y programas de apoyo
El primer vocal del Colegio de Economistas de Aguascalientes, Cándido Aguilar Vázquez, advirtió que las microempresas enfrentan múltiples dificultades estructurales que han limitado su crecimiento económico tanto en Aguascalientes como a nivel nacional, en un contexto marcado por bajo crecimiento, alta informalidad y escaso acceso a financiamiento.
El economista explicó que, desde 2018, la economía del país ha registrado un crecimiento promedio cercano al 1%, con caídas significativas durante la pandemia por COVID-19, lo que ha impedido consolidar una recuperación sostenida. En este escenario, señaló que resulta necesario poner atención en las microempresas, al tratarse del sector con mayor participación en la economía y el empleo. “Las microempresas son las más chiquitas, pero son las que tienen el mayor porcentaje de participación de la economía y un peso importante en el empleo”.
Aguilar Vázquez expuso que, de acuerdo con datos del Censo Económico 2024, a nivel nacional las microempresas representan el 95.4% del total de unidades económicas, mientras que en Aguascalientes concentran alrededor del 94%. No obstante, su aportación al valor agregado es limitada, ya que apenas generan cerca del 13%, en contraste con las grandes empresas, que aportan más del 50%.
En cuanto al empleo, explicó que existe una aparente similitud entre micro y grandes empresas, ya que las micro concentran el 35.9% del personal ocupado, frente al 34.7% de las grandes; sin embargo, esta relación no se refleja en la generación de riqueza. “Hay una discrepancia muy grande entre el empleo que generan las microempresas y su aportación económica”.
Entre las principales problemáticas detectadas, mencionó la baja productividad, la falta de capacitación, el limitado acceso a sistemas contables y herramientas digitales, así como la dificultad para acceder a créditos debido a requisitos estrictos y altas tasas de interés. A ello se suma una elevada informalidad, ya que cerca del 64% de las microempresas operan fuera de la formalidad, lo que les impide acceder a seguridad social, financiamiento y programas de apoyo.
El primer vocal del Colegio de Economistas también señaló que la inseguridad, los altos costos de insumos, especialmente los importados, y la competencia desigual con empresas de mayor tamaño representan obstáculos adicionales para la permanencia de este tipo de negocios. Recordó que estudios realizados por el Colegio han identificado que muchas microempresas tienen una alta mortalidad, ya que pocas logran mantenerse más de tres o cinco años en operación.
Ante este panorama, Aguilar Vázquez consideró necesario impulsar políticas públicas específicas para atender las necesidades de las microempresas y fomentar la inversión local. “Si ya tenemos identificados los factores que impiden que las microempresas crezcan, se requiere implementar políticas públicas muy concretas que permitan fortalecerlas y aportar más a la economía del estado y del país”.
Finalmente, subrayó que el crecimiento poblacional y la falta de empleos formales han propiciado la creación constante de microempresas como alternativa de autoempleo, por lo que insistió en que se requiere una estrategia integral que incluya capacitación, tecnología y educación económica desde etapas tempranas, a fin de fortalecer el desarrollo económico local.




