Hablemos de juventud
Un lugar realmente descuidado es el Instituto Aguascalentense de la Juventud (IAJU). La publicidad que llena la ciudad diría lo contrario: carteles que muestran al IAJU como lo que debería ser, un lugar seguro y accesible para los jóvenes. Pero la realidad es otra: trato déspota, incongruencias en los horarios de atención, trabas en el acceso a las instalaciones y un servicio deplorable para la juventud.
Desde inscribirse al gimnasio hasta solicitar hablar con su director en horario laboral parece, más que un derecho, un privilegio que no están dispuestos a conceder. Encontrar oficinas cerradas, pero cajones de estacionamiento llenos pone en duda si todo lo que vemos en redes sobre el instituto es verdad. Los servidores públicos están, pero ¿realmente lo están para la juventud?
Que el único personal que atienda sea el de vigilancia e intendencia (hombres y mujeres de la tercera edad), y que además te maltraten, insulten y te hagan sentir como si te hicieran un favor. ¿No que muy comprometidos con la juventud?
¿De verdad a su titular, Javier Rosas, le importa el IAJU y la juventud de Aguascalientes, o esta institución es solo una línea más en su currículum y la trillada frase de “seguir generando las mejores oportunidades para los jóvenes” es una fachada para impulsar lo que realmente importa: su carrera política?
No desaparece, pero…
Después de la tremenda exhibida de los “honoríficos” integrantes del Comité de Selección para designar a un nuevo integrante del Comité de Participación Ciudadana (CPC) del Sistema Estatal Anticorrupción, la presidenta de la JUCOPO y suspirante a la alcaldía capitalina, Alma Hilda Medina, descartó que existan reformas dirigidas a la extinción del CPC. Sin embargo, los mismos legisladores reconocen que hacen falta más actividades y estrategias para ampliar su vinculación con la sociedad.
Y tienen razón. En los últimos años, el CPC se ha limitado a todo, menos a entrar de lleno a casos de corrupción. Sí han realizado observaciones no vinculantes a algunas dependencias, pero son prácticamente las mismas desde hace seis años. ¿Por qué? ¿Porque las instituciones no quieren implementarlas o porque los propios integrantes del CPC no conocen a fondo los procedimientos internos de cada dependencia?
Incluso el tema de difusión de este organismo “ciudadanizado” está prácticamente desactivado. Ni en redes sociales muestran avances de su trabajo ni aportaciones al Sistema Estatal Anticorrupción. Su designación parece más una beca de cinco años. Hay nula difusión, escasa transparencia y ausencia de indicadores de productividad. Ahí les dejamos una autor recomendación no vinculante, a ver si la toman.
¿Lo valen?
Como nadie sabe exactamente a qué dedican el tiempo los comisionados del CPC, pues no pueden ejercer otra actividad profesional mientras ostentan el cargo, el debate se centra en si su labor vale lo que cuesta. Su salario es bastante elevado: no tienen prestaciones, es cierto, pero tampoco se observa una carga de trabajo proporcional.
Cada integrante del CPC percibe 57 mil 739.94 pesos mensuales por concepto de honorarios, ya después de IVA e ISR. Es decir, casi lo mismo que un director de área gubernamental… o más. Y con bastante menos trabajo y responsabilidad.
De acuerdo con el propio sitio web del Sistema Estatal Anticorrupción, la última sesión del CPC fue el 30 de junio de 2025. Es decir, hace seis meses. No han actualizado acuerdos, no han publicado su informe anual 2025 y parecen no tener prisa. Entonces, ¿con qué seriedad esperan que las instituciones tomen en cuenta sus recomendaciones no vinculantes? Deberían empezar por poner el ejemplo.
Estos hacen lo mismo, pero honoríficos
En la misma opacidad se encuentran los integrantes del Comité de Selección del CPC, quienes ni informes ni reportes presentan. Lo ocurrido en la última convocatoria, donde se filtró el examen, es gravísimo. Si hubiera dignidad o compromiso real con la transparencia, ya habrían renunciado.
Pero no. Los honoríficos aplican la estrategia de no comunicar: ni pronunciamiento público, ni disculpa a los concursantes. Tuvo que salir el propio Sistema Estatal Anticorrupción a dar la cara para evitar que el escándalo lo salpicara. Urge que los diputados locales pongan mano dura, pues ellos mismos los eligieron y también podrían removerlos. ¿O no?
Escándalo
En Calvillo le andan tupiendo con todo a Javier Luevanotl, exalcalde del municipio y actual presidente estatal del PAN, pues se filtró que su progenitor cobra en el ayuntamiento sin que nadie lo haya visto trabajar. Dicen que percibe 22 mil 474 pesos mensuales netos. De ser cierto, ¿qué explicación dará el líder panista que tanto critica estas prácticas en los bueyes ajenos, especialmente los de Morena?
Nervios
Este mes se presentará oficialmente en el Congreso de la Unión la reforma electoral de la mandataria Claudia Sheinbaum, la cual -según dijo- nos va a sorprender. No lo dudamos. Cada reforma reciente ha sorprendido… pero para mal. Parafraseando al sabio filósofo: “No esperamos nada de ustedes y aun así nos decepcionan”.




