Jesús Beltrán
Ciudad de México
Para mí, citando a mi primera maestra de fotografía, “la fotografía es un acto de pensamiento”. Pretendo, como primera intención, disponer de todos mis sentidos para hacer una fotografía. Ver, observar; volver a ver, siempre viendo. Pero no solo eso, sino también hacer uso de los demás sentidos, usarlos para crear una imagen fotográfica. Lo segundo es contar una historia, documentar un hecho, generar un proyecto, proponer una manera de ver. Lo tercero es explotar las técnicas antiguas de impresión y con ello mostrar una forma alternativa de mis imágenes.
Aunque mucho se reduce a exponer, componer y disparar, detrás de este “reduccionismo” se traduce en haber leído, haber visto pintura, escultura, arquitectura y muchos paisajes; haber viajado y visto mucho cine, revistas, escuchar mucha música y ser un apasionado de la imagen. Ser buena persona, consciente de su papel en el mundo y ser, principalmente, muy humilde.
Al hacer foto observo, huelo, escucho. Me gusta hacerme de cómplices, de respetar al otro, de hablar, conversar y compartir.
En las fotos que presento hay una historia particular: Perseguir a un chico en el tianguis del Chopo, platicar con él y pedirle hacerle una foto. Una práctica de foto nocturna con lana de acero con mis maestros Luz Elena Pérez y Jesús Villaseca en el cerro de la Estrella. La cobertura de un incendio de una fábrica de colchones en Iztacalco ocasionado por fuegos artificiales. La documentación de los peregrinos que transitan en las vías del tren entre los municipios de Chimalhuacán y Nezahualcóyotl y que se dirigen hacia la basílica de Guadalupe en celebración del doce de diciembre. Un punk en una marcha de la derecha mexicana al participar en la protesta de la generación Z el 15 de noviembre. El festival internacional Ozomatli y la Megaprocesión de las Catrinas son dos eventos anuales a los que soy invitado para hacer su cobertura y, por último, una foto de mi proyecto de maestría: la Bilis Negra.
@orgasmastron




