En punto de las siete de la mañana, los manifestantes se congregaron en una de las puertas de la planta, donde se tomaron una fotografía simbólica con una manta para exigir la reubicación de las escuelas, no su cierre.
VILLAHERMOSA, Tab.- Padres de familia y alumnos del jardín de niños “Agustín Melgar” y de la primaria “Abías Domínguez Alejandro”, que colindan con la refinería Olmeca de Dos Bocas, en el municipio de Paraíso, realizaron este lunes una protesta en una de las entradas del complejo petrolero para exigir la reubicación de los planteles, al considerar que representan un riesgo para la salud de los menores.
En su conferencia de prensa mañanera, el gobernador Javier May Rodríguez se refirió a la movilización, y señaló que si los padres de familia tienen dudas sobre la seguridad de sus hijos, estos pueden ser reubicados en otras escuelas del municipio.
Afirmó que existen suficientes aulas en la zona aledaña a Dos Bocas y que hay espacio para recibir a los estudiantes, tras precisar que el gobierno del estado no tiene contemplado construir nuevas escuelas, como demandan las familias.
El mandatario estatal sostuvo, además, que la refinería fue construida bajo estándares de certificación y que no representa ningún riesgo para la población.
Indicó que existe una mesa de diálogo con los inconformes, en la que participan Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Secretaría del Medio Ambiente estatal, instancias que, dijo, emitirán un dictamen técnico.
Calificó la protesta como “mediática”, y afirmó que no existe ningún estudio que avale que haya contaminación en el área.
En punto de las siete de la mañana, los manifestantes se congregaron en una de las puertas de la planta, donde se tomaron una fotografía simbólica con una manta para exigir la reubicación de las escuelas, no su cierre.
La demanda se fundamenta en que los centros escolares se encuentran expuestos a contaminantes, ruidos intensos y riesgos industriales, por lo que reiteraron el llamado a las autoridades federales y estatales para que atiendan de manera inmediata la situación.
Tras la concentración, el contingente marchó hacia las aulas, donde los niños regresaron a sus actividades normales.
Los inconformes insistieron en que las escuelas se localizan a menos de 500 metros de instalaciones de alto riesgo, como tanques de aguas amargas y la planta recuperadora de azufre, donde podría liberarse ácido sulfhídrico, un gas altamente tóxico.
Durante la movilización, los padres de familia reiteraron el llamado para que se garantice el derecho a la salud, a un medio ambiente sano y al interés superior de la niñez, y urgieron a que se establezca un canal formal de comunicación con autoridades con capacidad de decisión para resolver la problemática.




