- Isidoro Armendáriz manifestó que el tema de fondo es la gobernanza del agua y el uso eficiente del recurso
- Recalcó que el sector agrícola consume más del 73 por ciento del vital líquido
- Productores temen que haya facultades discrecionales que deriven en el retiro de concesiones
Tras la aprobación de la Ley Nacional de Aguas, los productores del campo han manifestado su preocupación debido a que la reforma contempla facultades discrecionales en beneficio de la autoridad, lo que podría poner en riesgo los títulos de concesión de agua, principalmente en el sector agrícola, que consume más del 73 por ciento del vital líquido, señaló Isidoro Armendáriz García, titular de la Secretaría de Desarrollo Rural y Agroempresarial de Aguascalientes (SEDRAE).
El funcionario explicó que, desde antes de la aprobación de la Ley Nacional de Aguas, la SEDRAE, en conjunto con algunos diputados locales y la propia gobernadora del estado, encabezaron el planteamiento de un grupo de productores que manifestaron diversas inquietudes respecto al contenido tanto de la Ley General de Aguas como de la reforma a la Ley de Aguas Nacionales.
Detalló que durante este proceso se realizó el cabildeo correspondiente, así como el análisis y discusión de la iniciativa, misma que finalmente fue aprobada por el pleno de la Cámara de Diputados. “Creo que un número importante de propuestas que se hicieron en su momento trascendieron para bien de los agricultores; sin embargo, quedó un margen de artículos que aún están sujetos a revisión dentro del reglamento interno de la ley, que cabe señalar, no existía anteriormente”, indicó.
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Armendáriz García manifestó que el tema de fondo es la gobernanza del agua y el uso eficiente del recurso, donde se busca garantizar el derecho humano al acceso al agua, sin dejar de lado la sustentabilidad ambiental y la viabilidad productiva del campo.
Recalcó que el sector agrícola es el principal consumidor del vital líquido, con más del 73 por ciento del agua destinada a actividades del campo, por lo que esta reforma impacta directamente a los productores. “Era importante darle gobernabilidad al agua, poner orden y reglamentar muchos artículos que no estaban normados; sin embargo, la preocupación de los productores, y con justa razón, es que se dejan muchas facultades discrecionales a la autoridad”, expresó.
Añadió que existe el temor de que dichas facultades puedan derivar en procedimientos de retiro de concesiones o en mayor burocracia para los títulos de concesión, considerando que actualmente la Comisión Nacional del Agua (Conagua) ya presenta un rezago importante en la atención de estos trámites.
El titular de la SEDRAE señaló que otro punto sensible son las sanciones y penalizaciones que pudieran aplicarse a los productores, aun cuando sus acciones no necesariamente tengan una repercusión negativa, ya que en el campo se debe considerar la huella hídrica de los productos que se consumen.
Destacó que en Aguascalientes se ha avanzado de manera significativa en la tecnificación de los sistemas de riego, logrando ahorros de hasta el 70 u 80 por ciento en el uso del agua, lo que coloca al estado a la vanguardia en este tipo de programas. Asimismo, recordó que alrededor del 35 por ciento del agua que se consume en la entidad es superficial, proveniente de bordos y presas, mientras que el resto corresponde a agua de pozo, por lo que subrayó la importancia de cuidar ambas fuentes.
Finalmente, explicó que uno de los puntos que generaba mayor inquietud entre los productores era la posible sanción por trasladar agua en pipas a sus ranchos sin autorización de Conagua, situación que, afirmó, ya quedó resuelta dentro del marco de la reforma.




