El banquete de los pordioseros
Rush – Moving Pictures
El primer disco que escuché de Rush fue Fly by Night, publicado en 1975, es el segundo de su discografía y el primero en el que participa el baterista Neil Peart, no sé cuándo sería, posiblemente en 1978 o 79, más o menos cuando terminé la secundaria y entré a la prepa, buenos tiempos, por amistades tuve la oportunidad de acercarme y conocer cosas que ni me imaginaba que existían, pero sobre todo tuve ese primer acercamiento al rock progresivo, no sabía exactamente qué era, ni cómo definirlo, pero lo que escuchaba no sólo me gustaba, sino que me convencía y sentía una irresistible atracción por esa deliciosa música que no se escuchaba en la radio, fue entonces que se me ocurrió la idea de que si alguna vez tuviera un programa de radio, pondría toda esa música que la radio comercial ignora, gracias a Dios tuve la oportunidad de hacerlo durante casi 40 años.
En fin, fue la época en la que conocí a Le Orme, Camel, la PFM, Yes, Emerson, Lake & Palmer, King Crimson, Museo Rosenbach, Quella Vecchia Locanda, Il Balletto di Bronzo, Pink Floyd, y no sé cuantos más, entre todos estos gigantes del rock que yo no terminaba de digerir, cayó en mis manos el disco Fly by Night de Rush, eran sólo tres músicos, pero lo que yo escuchaba me sonaba a una orquesta, me llamó la atención, y desde el principio entendí que lo que estaba escuchando era algo casi perfecto, un triángulo equilátero cuyo equilibrio era sorprendente, justo en ese momento surgió mi interés por esta agrupación canadiense formada por Geddy Lee en los teclados, bajo y voz, aunque en este disco no utilizan los teclados, Alex Lifeson en las guitarras y Neil Peart en la batería, para mí, el mejor baterista en la siempre inconclusa historia del rock, iba a las tiendas de discos a preguntar qué material tenían de ellos, algunos amigos me grabaron cassettes, en fin, mi interés por su música fue in crescendo, así llegué al Moving Pictures, y cuando lo escuché caí noqueado, ni las manitas metí.
No sé si Moving Pictures, publicado el 12 de febrero de 1981, sea el mejor disco de Rush, de verdad no lo sé, tengo perfectamente claro que es el que más me gusta de toda su discografía, de eso no tengo duda, el trío canadiense aborda con convicción y de manera contundente los aterciopelados y deliciosos caminos de rock progresivo. Cierto es que, desde algunos discos anteriores, como el mismo Fly by Night, por supuesto el increíble Caress of Steel, el impresionante 2112, al año siguiente, en 1977 publicaron el convincente Farewell to Kings, en 1978 nos entregaron el disco Hemispheres, una verdadera obra maestra con su grandiosa cara A que contiene una especie de suite llamada Cygnus con sus poco más de 18 minutos de duración y que se acerca mucho a trabajos como Close to the Edge de Yes. El disco cierra con uno de los mejores temas del grupo: La Villa Strangiato. Viene entonces el imponente Permanent Waves con La Escalera de Jacob y el Espíritu de la Radio, los originarios de Toronto ya hacían eso que llamamos rock progresivo, pero es con el Moving Pictures en donde, desde mi punto de vista, se ubican ya como una agrupación comprometida con este lenguaje musical.
Moving Pictures se publicó, como ya lo mencioné, el 12 de febrero de 1981, es decir, hace 45 años, y en esta ocasión quiero celebrar este enorme disco con una entrega en el Banquete de los Pordioseros, es el octavo disco en estudio de Rush y es uno de esos discos que no tienen desperdicio, todos los temas musicales son parte de un todo, no son sólo canciones reunidas en una misma placa, sino un trabajo conceptual en el que nada sobra y nada falta, una verdadera obra maestra.
La cara A del disco fluye como si se tratara de una unidad, como una obra orquestal, posiblemente un poema sinfónico en donde se desarrolla una misma idea a lo largo de diferentes movimientos: Tom Sawyer, Red Barchetta, YYZ y Limelight. Son cuatro temas musicales distintos, aparentemente sin conexión uno con otro, pero su estructura y diseño responde perfectamente a una unidad.
Tom Sawyer, probablemente la canción más conocida de Rush es un apunte musical acerca de un héroe abstracto con algunas referencias al personaje creado por el escritor Mark Twain.
Red Barchetta está inspirada en el cuento “A Nice Morning Drive” del escritor Richard Foster, una fantasía de Neil Peart al apreciar un Ferrari, la letra es de él como la mayoría de las canciones de Rush.
YYZ es sin duda una de las mejores composiciones instrumentales en el rock, de esos temas que surgen casi de manera espontánea como consecuencia de alguna divertida improvisación. Las siglas de YYZ corresponden al código de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo asignado al aeropuerto de Toronto, Canadá.
Limelight sería como el finale presto de una sinfonía del clasicismo vienés, un tema ligero y muy roquero sin mayor pretensión que la de pasarla bien, pero con una ejecución excelsa especialmente la guitarra de Alex Lifeson.
La cara B del disco está compuesta por los temas The Camera Eye, llama la atención que con este tema muestran su interés en el sintetizador.
Witch Hunt es un tema lúgubre y antecede al final del disco con Vital Signs, un tema en el que Rush se aleja de los estándares a los que nos tenían acostumbrados, pero manteniendo el mismo nivel de calidad.
Sin duda, Moving Pictures, publicado hace 45 años, no es uno de los mejores trabajos de los 80, es una obra maestra del rock.




