No soy de aquí, ni soy de allá
Como dice el cantautor Facundo Cabral, “no soy de aquí, ni soy de allá”, letra que al escucharla nos recuerda al ya por demás carreteado en redes sociales por el tema del “cero votos”, Arturo Ávila. Pues él sí está poniendo en práctica la canción de Cabral, porque ni es de aquí ni es de allá. ¿A qué nos referimos? Básicamente a que el vocero de MORENA en la Cámara de Diputados no se define y tiene los dos pies puestos en dos candidaturas: la primera, la gubernatura del Estado de Aguascalientes; y la segunda, la alcaldía Cuauhtémoc en la Ciudad de México.
En ambas demarcaciones el morenista anda metiendo publicidad de manera indirecta. Aquí, en Agüitas, son más que evidentes las bardas que hacen alusión a “con Arturo cambio seguro”, visibles en distintos puntos de la entidad y otros tipos de eslogan; en el caso de la Ciudad de México, Ávila también aplicó estrategia publicitaria en la Cuauhtémoc bajo el eslogan “Arturo te defiende”.
No tiene nada de malo que Arturo le eche su luchita como todos los demás suspirantes de todos los partidos; el tema aquí es la forma en la que juegan con la ley, pues uno de los requisitos para aspirar a la gubernatura es haber nacido aquí o contar con residencia efectiva no menor a diez años. El asunto es que la residencia no se pierde por el simple hecho de irse a laborar a otro estado por un tiempo. Y, además, dato curioso: la Constitución Política de la Ciudad de México establece que, entre los requisitos para ser titular de una alcaldía, se encuentra el de tener residencia efectiva en la demarcación territorial por lo menos seis meses ininterrumpidos inmediatamente anteriores al día de la elección, requisito que Arturo Ávila también cumple.
Es decir, los astros y la ley se le alinean para que el vocero morenista en la Cámara de Diputados pueda andar con un pie aquí y el otro en la capital, pero tendrá que empezar a definirse, pues en caso de que quiera competir por Agüitas deberá renunciar a su cargo de legislador federal 90 días antes, y si decide competir por la alcaldía en la Ciudad de México, deberá renunciar 60 días antes de la elección. Así que tendrá mucho que pensar el vocero, pues en una de esas hasta se queda como el perro de las tortas y, al final, “ni de aquí ni de allá”.
Fuchi
Corrió fuerte el rumor de que todos le andan haciendo el fuchi a lo que queda del PRI en Agüitas y que ni el PAN ni MORENA tienen como prioridad hacer una alianza con lo que queda del tricolor. Mientras tanto, el priísmo de la entidad dicen que anda desesperado por una alianza (aunque hace un año aseguraban que tenían los cuadros para competir solos) y que, en una de esas, agarran lo que se mueva y el partido político que se deje.
De ser cierto, estamos hablando de que muchos de los pocos tricolores que quedan se bajarían del barco con tal de seguir con “hueso” en los gobiernos panistas. Veremos en qué termina este escenario trágico para los tricolores.
Qué valientes
Por cierto, hablando de los tricolores, qué valor quienes se están registrando como planilla para competir en la elección interna del PRI; nos cae que eso sí es amor al arte, pues hasta de su bolsa le van a tener que poner, y ni se diga todo el dolor de cabeza que les dará el relajo de su edificio. Hasta parece que, más allá de sus “ideales” 100 % PRI, están acostumbrados a la mala vida, pues no solo es la fotito y las maromas en las ruedas de prensa de cada semana -vacías de temas de fondo-; hasta parece que el chiste es hablar por hablar. Pero bueno, cada quien. Éxito a los envalentonados que quieren rescatar lo que queda del que un día fue el partido hegemónico de México.
Mientras tanto, los azules y guindas
Aunque la alianza con el PRI no es prioridad, el PAN local no descarta posibles alianzas para el 2027 en todas las candidaturas, por lo que ya andan en diálogos y analizando un escenario que les favorezca. Por su parte, MORENA también busca una coalición con el PT y el PVEM, por más difícil que a nivel local se dé ese escenario; aunque, si desde lo nacional les marcan línea a los guindas y a sus partidos satélite, no les quedará de otra más que unirse, aunque hagan caras, pues es más que sabido que aquí en Agüitas los verdes y los morenos nada más no se tragan.
Ojito aquí
Viene una reforma que busca que el actual fiscal general del Estado pase de durar siete años en el cargo a nueve. De acuerdo con la propuesta presentada por el grupo mayoritario, parte de la argumentación para incrementar el periodo es que en al menos diez entidades federativas el cargo contempla una duración de nueve años; esta periodicidad está vigente en estados como Chiapas, Estado de México, Michoacán, Morelos, Nayarit, Querétaro, Tabasco y Veracruz, mientras que en entidades como Quintana Roo y Yucatán la duración del cargo es de doce años.
De acuerdo con la iniciativa consultada y que se encuentra en el sitio web del Poder Legislativo, con este incremento los promoventes buscan consolidar el plan de trabajo institucional, dar mayor certeza jurídica, estabilidad institucional, optimización de recursos y un beneficio directo a las víctimas y al acceso a la justicia. Esta propuesta llega justo en el momento en que el actual fiscal está por cumplir un año en el cargo.
Balance legislativo
La diputada Alejandra Peña presentó un balance de su primer año y, lejos de discursos triunfalistas, puso sobre la mesa dos preguntas sencillas pero contundentes: ¿qué proyectos respaldan el endeudamiento autorizado y quién responde por la claridad y sostenibilidad de esas decisiones?
Además, la diputada Peña invitó a no caer en triunfalismos con la seguridad pública: las percepciones y algunos indicadores muestran señales de deterioro en delitos como el narcomenudeo, lo que exige fortalecer la prevención y la coordinación institucional antes que anuncios pomposos que no vayan acompañados de resultados medibles. Esa misma prudencia debe aplicarse al manejo de la deuda pública: prometer crecimiento con grandes proyectos sin evaluación técnica es la vía corta al endeudamiento improductivo.




