En una acción coordinada de alto impacto, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de su Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), impuso sanciones financieras a un lujoso complejo turístico en Nayarit y a una red de personas y empresas acusadas de operar un esquema de fraude con tiempos compartidos vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La medida, anunciada este jueves, incluye al resort Kovay Gardens, ubicado en la Bahía de Banderas, así como a cinco personas físicas y 17 empresas mexicanas presuntamente asociadas a un entramado que habría defraudado a miles de ciudadanos estadounidenses, en su mayoría adultos mayores, mediante ventas fraudulentas de derechos de propiedad vacacional.
Según la OFAC, el CJNG no solo utiliza el tráfico de drogas y otros delitos tradicionales para financiarse, sino que ha incubado una sofisticada estructura de estafas ligadas al turismo. Kovay Gardens, que se promocionaba como un complejo de lujo con amenidades frente al mar, operaba un modelo integrado de fraude: desde la captación de compradores bajo promesas de ingreso por rentas, hasta la sistemática sobrecarga en tarjetas de crédito y la remisión de datos de víctimas a centros de llamadas (también controlados por la organización) que multiplicaban las estafas con ofertas falsas de rescate o beneficios adicionales.
Las autoridades estadounidenses han destacado que estos esquemas, que se desarrollan desde la región de Puerto Vallarta y la Riviera Nayarit, se aprovechan de turistas y propietarios extranjeros, generando ingresos ilícitos que alimentan las actividades criminales del cartel.
La acción de EE. UU. fue acompañada por mecanismos de cooperación con autoridades mexicanas, incluida la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que agregó a otros individuos y entidades a la Lista de Personas Bloqueadas por su participación en la red.
Las sanciones financieras impiden que los señalados accedan al sistema financiero de Estados Unidos, congelan cualquier activo bajo jurisdicción estadounidense y prohíben transacciones con ciudadanos o empresas de ese país, un golpe que busca desarticular las operaciones económicas del cartel más allá del narcotráfico.




