- La señora Teresa Cielo Domínguez realiza diversas actividades como cocinar, yoga y recibe consejería médica para conocer más sobre la enfermedad.
- A sus 56 años de edad, acude mes con mes al Centro de Atención a la Diabetes del Seguro Social (CADIMSS) para prevenir pie diabético, entre otras acciones
IMSS
En el Programa de Atención Social a la Salud del Centro de Seguridad Social Cuauhtémoc del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Teresa Cielo Domínguez encontró no solo atención psicológica, sino también un plan para ejercitarse, cocinar de forma saludable, practicar yoga y contar con acompañamiento médico para conocer más sobre su diabetes y otros padecimientos a los que es propensa.
A sus 56 años y tras detectarle diabetes hace tres años, explicó que casi de forma inmediata fue derivada al Centro de Atención a la Diabetes del Seguro Social (CADIMSS), donde ahora acude mes con mes a consulta médica, recibe medición de glucosa y presión arterial, así como revisión de pies para prevenir el llamado pie diabético.
Además, le practican revisiones dentales y oftalmológicas. “Es mucha la atención que recibo y eso me agrada”, señaló.
Recordó que, como cajera en una tienda de autoservicio, un día comenzó a sentirse mareada, se inclinaba hacia un lado y sintió que podía caer. “Me asusté y fui al Seguro Social; enseguida me tomaron la glucosa del dedo y me dijeron: ‘trae 198 de glucosa’. Quedé en shock y dije: ¿cómo que traigo 198? Y ahí empezó todo”.
Indicó que, al ser atendida por su médico familiar, este le comentó que su padecimiento podía tener origen en la mala alimentación y la falta de descanso. Posteriormente, determinó enviarla al Centro de Seguridad Social Cuauhtémoc para integrarla al Programa de Atención Social a la Salud (PASS).
“Con la diabetes piensa uno siempre en la muerte; yo, en mi caso, pensé: me voy a morir pronto. Tengo dos hijos y empecé a decirle a mi médico que no podía dormir. Él enseguida me dijo: ‘¿sabes qué? Vas a asistir a un programa que se llama PASS, en la Unidad Cuauhtémoc’, y creo que fue la mejor decisión haberme mandado a este programa”.
Comentó que, al integrarse, sintió que era lo que había estado buscando; recibir ayuda psicológica e incorporarse a diversas actividades la llevó a sentirse mejor y disminuir la ansiedad.
La señora Cielo Domínguez indicó que la empresa donde labora le brindó apoyo para acudir a sus revisiones médicas. “En Recursos Humanos me dijeron: tienes que acudir a tu clínica a checarte”.
Reconoció que, antes de padecer diabetes, sus hábitos no eran saludables: “Me saltaba el desayuno, sobre todo; no comía bien, no tenía la disciplina de las verduras o ensaladas, tomaba refresco, café con azúcar, etcétera”. Sin embargo, con el PASS aprendió a alimentarse de forma distinta, desayunar a sus horas y preparar comidas saludables gracias al taller de alimentación para enfermedades crónicas.
Señaló que, como parte de las enseñanzas en el Seguro Social, aprendió a revisar su cuerpo y, en particular, sus pies, con la finalidad de evitar el pie diabético. “A veces no nos revisamos los pies o no tenemos la costumbre; como que los dejamos al último, pero sí hay que checarlos y verificar que no tengan alguna herida”.
Explicó que, aunque no presenta complicaciones, cuando se siente mal acude de inmediato a su Unidad de Medicina Familiar para conocer qué ocurre con su cuerpo y con su glucosa.
Como paciente que vive con diabetes, Teresa Cielo exhortó a la población a realizarse revisiones médicas y no confiarse, “porque a veces pensamos que a nosotros no nos va a pasar”.
Finalmente, recomendó a quienes ya tienen la enfermedad solicitar la referencia al Programa de Atención Social a la Salud para participar en sus actividades, mantener rutinas de ejercicio, aprender a alimentarse sanamente e integrarse a los cursos y talleres de los Centros de Seguridad Social, a fin de lograr un estilo de vida saludable, con esperanza y calidad de vida.




