Orquesta Sinfónica de Aguascalientes
Haydn en el tercero de temporada
Escuchar a Haydn siempre será un placer, especialmente si se trata de sus sinfonías, y es que su imponente corpus de 104 sinfonías será interpretado íntegramente por nuestra máxima entidad musical, la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes, y para este viernes 20 de febrero, en el tercer concierto de la primera temporada del 2026, se interpretaron las sinfonías 25 en do mayor, la 26 en re menor, conocida con el nombre de las Lamentaciones, la 27 en sol mayor, y la 28 en la mayor, la dirección estuvo a cargo del maestro Román Revueltas, titular de nuestra Sinfónica.
Como sabemos, Haydn es reconocido como el padre de la sinfonía, a él se atribuye la creación de este lenguaje musical en los tiempos dorados del clasicismo vienés, así mismo también se le considera a Haydn como padre del Cuarteto de Cuerdas, sin duda, la formación madre de la música de cámara.
Fue interesante el concierto, como todos en los que se han interpretado las sinfonías de este compositor austríaco, respetando los cánones de la música en este período musical en el siglo XVIII, por ejemplo, el director trabaja sin podio y prescinde de la batuta, una orquesta reducida con una carga fuerte en los instrumentos de cuerda, y claro, todos los músicos de pie, excepto los violoncellos, que por la características propias del instrumento, tienen que tocar sentados, pero la idea es respetar la forma en la que se interpretaba la música en los grandes salones de las cortes de la Viena imperial del siglo XVIII, además, el efecto que dan las velas en el escenario proponen ese ambiente de intimidad propios de los grandes salones de los palacios de los mecenas que pagaban por la música y financiaban las orquestas con generosidad, como es el caso del príncipe austrohúngaro Nicolás Esterházy, apodado como el Magnífico, pero más allá de todos estos elementos extra musicales, que si bien son importantes, debemos entenderlos como accesorios, porque en realidad, lo verdaderamente importante es la música, y la OSA hizo un trabajo muy destacado en la ejecución de estas cuatro sinfonías que podemos considerar como tempranas en la fértil producción musical de Haydn.
La entrada del público para este concierto fue regular, la entrada promedio en los conciertos de temporada de la Sinfónica, aunque me queda perfectamente claro que podríamos tener mejores entradas cada viernes, recordemos que, a principios del siglo XXI, entre el año 2000 y 2005 con el maestro Enrique Barrios como director de la OSA, que actualmente dirige la Sinfónica de San Luis Potosí, teníamos un promedio de entrada de 900 personas por concierto, y esto nadie me lo contó, yo lo vi, fui testigo de esto, claro, se trabajaba de una forma eficiente organizando ruedas de prensa previo a cada uno de los conciertos, había autobuses que se colocaban en puntos estratégicos de la ciudad, como por ejemplo, en la Línea Verde, para llevar gente a los concierto, un público que difícilmente asistiría a los conciertos de no ser por este tipo de promociones, existía un patronato de la Sinfónica y varias empresas o medios de comunicación se encargaban de auspiciar algunos de los conciertos de cada temporada, restaurantes o bares ofrecían algún tipo de promoción si llegabas a estos lugares con el boleto del concierto, en fin, visitas semanales a diferentes medios de comunicación llevando algunas cortesías para cada entrevista, en fin, había muchas promociones que funcionaban perfectamente y era muy frecuente ver el teatro lleno aunque no se interpretara la Sinfonía No. 9 de Beethoven, el Réquiem de Mozart, Carmina Burana de Orff o el Concierto para piano No.2 de Rachmaninov, los llenos, como lo comenté, eran frecuentes, ahora bien, si esto ya se hizo y funcionó, ¿por qué no seguir haciéndolo?, es cosa de querer hacerlo, y claro, de que la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes, verdadero orgullo y embajadora cultural de nuestro estado, además, votada por el Congreso del Estado como Patrimonio Cultural Intangible de Aguascalientes, aunque por alguna razón que no entiendo, no se ha hecho formal el nombramiento, sea por fin, una prioridad para el Instituto Cultural de Aguascalientes.
Para el siguiente concierto que es este viernes 27 de febrero, lamentablemente se volvió a suprimir el Concierto de Brandemburgo No.5 de Johann Sebastian Bach, ya es la segunda vez, y sospecho que es porque el clavecín, que tiene a su cargo una imponente cadenza, no está en condiciones de responder a un compromiso como este, así que el concierto quedó de la siguiente manera, inicia con Biniguendas de Plata de Alfonso de Elías, tenemos después el Concierto para flauta y Orquesta de Cécile Chaminade con la maestra Megan Maiorana, principal de la sección de flautas de la propia Sinfónica de Aguascalientes en el instrumento solista, y después del intermedio, la bellísima Sinfonía No.7 de Antonin Dvorak, casi estoy a punto de decirte que es la sinfonía que más me gusta de las 9 compuestas por el checo. La dirección estará a cargo del maestro Gustavo Rivero Weber, en su calidad de director huésped para este cuarto concierto de temporada.
Tenemos una cita con su majestad la música este viernes 27 de febrero a las 20:30 horas en el Teatro Aguascalientes, la casa de nuestra Orquesta Sinfónica, ahí nos vemos si Dios no dispone lo contrario.




