- La actividad física ayuda a prevenir alrededor de 35 enfermedades no transmisibles y reduce la mortalidad entre 20% y 30%
- En 2025, más de 18 mil personas se encontraban en lista de espera para un trasplante de órgano o tejido
- Solo 44.5% de las personas adultas realiza actividad física en su tiempo libre
En el marco del Día Mundial del Trasplante de Órganos y Tejidos, se refuerza la importancia de fortalecer la cultura de la prevención como una herramienta clave para reducir el riesgo de enfermedades crónicas que, en etapas avanzadas, pueden derivar en la necesidad de un trasplante. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la activación física previene alrededor de 35 enfermedades no transmisibles y reduce entre un 20% y un 30% el riesgo de mortalidad.
En México, padecimientos como la diabetes, la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares se ubican entre las principales causas de daño a órganos vitales como el riñón, el corazón y el hígado. A nivel nacional, se estima que más del 76% de las personas adultas presentan sobrepeso u obesidad y más de 40 millones viven con hipertensión arterial. De acuerdo con la Secretaría de Salud y el Centro Nacional de Trasplantes, en 2025 más de 18 mil personas se encontraban en lista de espera para recibir un trasplante de órgano o tejido.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, solo el 44.5% de las personas mayores de 18 años realiza alguna actividad física en su tiempo libre y, de ese grupo, únicamente el 57.9% cumple con los niveles recomendados para obtener beneficios a la salud.
Entre las recomendaciones para lograr beneficios preventivos y de bienestar integral se encuentran elegir actividades que resulten agradables, como bailar, andar en bicicleta, realizar estiramientos o practicar deportes recreativos; promover la activación física en familia mediante caminatas, juegos activos o visitas a parques y espacios públicos; así como reconocer la estrecha relación entre la salud física y la salud mental, ya que la actividad física contribuye a reducir el estrés, mejorar la concentración, favorecer la calidad del sueño y aumentar la energía.
Realizar al menos 30 minutos de actividad física cinco días a la semana beneficia tanto al cuerpo como a la mente. Además de ayudar a preservar la salud y prevenir enfermedades, contribuye de manera directa a mejorar la calidad de vida.




