Orquesta Sinfónica de Aguascalientes
De Elías, Chaminade y Dvorak en el cuarto concierto de temporada
En la fila de adelante estaba una chica, una mujer muy joven que desde que inició el concierto, no soltó su celular, al menos tuvo la precaución de bajar el nivel de la luz de su pantalla, pero no dejó de usar su dispositivo electrónico a lo largo de todo el concierto, eventualmente lo guardaba en su bolsa, pero en menos de cinco minutos lo sacaba y lo volvía a usar. Por su ubicación, me resultaba imposible no verla, y sí, debo decir que la situación me incomodó mucho, finalmente no entiendo por qué tienes que ir a un evento público, un concierto, por ejemplo, para pasarte todo el tiempo con la cara metida en tu celular, eso lo puedes hacer en tu casa, y seguramente con más comodidad, tampoco entiendo cómo alguien puede ser tan indiferente a los dulces encantos de su majestad la música, en fin, asunto de cada quien, pero me parece una falta de respeto ese tipo de actitudes.
Como lo comentamos la semana pasada, el programa se cambió de su diseño original, escuchamos Biniguendas de Plata de Alfonso de Elías, el Concierto para flauta de Cecile Chaminade con la participación de la maestra Megan Maiorana, principal de la sección de flautas de la OSA en el instrumento solista, y finalmente la hermosa Sinfonía No.7 en re menor, Op. 70 de Antonin Dvorak, la dirección estuvo a cargo del maestro Gustavo Rivero Weber en su calidad de huésped.
En fin, hay muchas cosas qué decir, aunque el espacio es breve, empiezo por preguntarme, ¿por qué programar el Concierto de Brandenburgo No.5 de Bach , incluso por segunda vez en poco tiempo, cuando no se tiene la certeza de poder contar con el clavecín para una digna interpretación de esta joya de la música barroca?, cierto que se podría tocar con piano, no estoy muy de acuerdo con esto, pero se podría hacer, siempre he sido enemigo de ese tipo de transcripciones, hasta que el pianista canadiense Glen Gould me hizo ver que sí es posible tocar a Bach en el piano sin perder su esencia, pero si la OSA cuenta con un clavecín, pues lo menos que podemos esperar es que se haga uso de este instrumento y ser fieles a la idea original del compositor. Aunque en descargo de esta situación, hay que hacer notar el excelente trabajo de la maestra Maiorana, que también estaba convocada para interpretar el cinco de Brandemburgo de Bach, este es un concerto grosso en el que el concertino, es decir, el grupo de solistas es la flauta, el violín y el clavecín. La maestra Megan Maiorana respondió con gran solvencia a las exigencias del breve pero hermoso concierto de la compositora francesa Cécile Chaminade, una obra de un solo movimiento pero que es una aduana obligada para cualquiera que se precie de ser un buen solista en la flauta traversa, no nos sorprende el excelente trabajo de la maestra Maiorana, cada vez que ha sido convocada como solista responde con una técnica irreprochable y una sensibilidad a flor de piel.
Durante el transcurso del concierto me quedé pensando en que desde cuándo no tenemos el privilegio de contar con un buen director huésped, en lo personal no me gustó el trabajo del maestro Rivero Weber, no obstante se hizo una gran interpretación de la Sinfonía No.7 de Dvorak, una obra que podemos considerar de repertorio de cualquier buena orquesta, como la nuestra, por supuesto, y que se debe tocar con precisión, pero esto se debe a la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes, no al trabajo del director, ya lo hemos comentado anteriormente en este espacio, yo he visto muchas veces a nuestra Sinfónica salvarle la cabeza a más de un director, es una orquesta muy noble que sabe sacar adelante compromisos, muchas veces a pesar del director. Recuerdo aquel comentario que me hizo un integrante de la OSA cuando García Santín intentaba dirigir, infructuosamente, la Sinfónica, alguien me comentó: “si el maestro Santín insiste en dirigirnos, corre el riesgo de que le hagamos caso”, y si, la OSA sabe tocar sola en el caso de que esto sea necesario.
Pero volviendo a esa reflexión, ¿hace cuánto tiempo que no nos visita un buen director huésped?, o cuántos buenos huéspedes han venido en los últimos, digamos, tres años, si recordamos, ha venido el maestro Enrique Barrios como huésped, después del tiempo que dirigió nuestra Sinfónica, del 2000 al 2004 siendo esta la mejor etapa de nuestra máxima entidad musical, vino no hace mucho el maestro José Areán, y la Sinfónica sonó diferente. Pero si recordamos, a lo largo de la historia, nos han visitado como huéspedes los mejores directores: Enrique Bátiz, Luis Herrera de la Fuente, Francisco Savín, Fernando Lozano, Carlos Miguel Prieto, Juan Carlos Lomónaco, algunos de ellos ya han muerto, también tuvimos la fortuna de que nos acompañara Iván López Reynoso que en dos períodos dirigió nuestra Sinfónica como interino con excelentes resultados, pero… ¿ahora?, parece ser que se busca traer directores que no cobren ni exijan mucho, con el evidente deterioro artístico.
La Orquesta Sinfónica de Aguascalientes es una orquesta de un prestigio y reconocimiento incuestionable como una de las mejores orquestas de México, a pesar de los malos manejos de que ha sido objeto en los últimos años, ya ves, el ICA no ha hecho pública alguna aclaración o explicación del motivo por el cual se canceló su presentación en el Festival Ortiz Tirado de Sonora, creo que merecemos saber los motivos, pero… ¿qué podemos esperar?
La chica del celular seguía con la cabeza metida en la pantalla de su dispositivo, aplaudió distraídamente cuando todo el público lo hizo al terminar la Séptima de Dvorak, guardó su teléfono en su bolsa y salió de la sala…, por Dios.




