Un nuevo escándalo vuelve a golpear a la Iglesia católica en Estados Unidos. Emanuel Shaleta, obispo de la Eparquía Católica Caldea de San Pedro Apóstol de San Diego, fue detenido el jueves 5 de marzo cuando intentaba salir del Aeropuerto Internacional de San Diego.
El religioso de 60 años enfrenta acusaciones por presuntas irregularidades financieras relacionadas con recursos de la Iglesia. De acuerdo con la Oficina del Sheriff del Condado de San Diego, Shaleta es investigado por malversación de fondos, ocho cargos de lavado de dinero y un agravante por delito grave de cuello blanco.
Las autoridades señalan que faltan al menos 427 mil dólares, aunque las investigaciones apuntan a que la cantidad total podría superar el millón de dólares.
El escándalo por dinero de la Iglesia
De acuerdo con documentos financieros citados en reportes periodísticos, el obispo habría desviado dinero proveniente del alquiler de una propiedad perteneciente a la Iglesia.
Posteriormente, según las investigaciones, ese dinero habría sido reintegrado utilizando recursos que estaban destinados a obras de caridad.
La investigación comenzó el 19 de agosto de 2025, cuando un representante de la Iglesia Caldea de San Pedro, ubicada en El Cajón, entregó documentos y una declaración a las autoridades señalando un posible desfalco.
A partir de ese momento, el caso fue turnado a la Unidad de Fraude del Sheriff del Condado de San Diego.
Su vida nocturna en Tijuana
Las acusaciones contra el obispo no se limitan al manejo de recursos. Reportes también señalan presunta conducta sexual inapropiada.
De acuerdo con esas versiones, Shaleta cruzaba con frecuencia la frontera entre San Diego y Tijuana durante la noche para visitar un conocido club de striptease donde presuntamente se ejerce la prostitución.
En algunos periodos, el religioso habría acudido a este tipo de establecimientos hasta 12 veces al mes. Además, reportes señalan que visitaba regularmente la vivienda de una mujer con la que presuntamente compartía una cuenta de banco.
Bajo investigación del Vaticano
Además de la investigación penal, el medio especializado The Pillar reportó que Shaleta ya estaba bajo investigación del Vaticano por acusaciones relacionadas con el manejo de dinero de la Iglesia.
Antes de su arresto, el obispo negó públicamente haber abusado de los recursos de la institución. Según ese reporte, durante una intervención ante fieles aseguró que el dinero había sido utilizado para ayudar a personas necesitadas y afirmó ser víctima de una campaña en su contra.
El mismo medio también señaló que Shaleta habría enviado una carta de renuncia al Vaticano a inicios de 2026. Sin embargo, un video publicado en YouTube muestra que el obispo continuaba oficiando misa semanas después.
Medios locales informaron que solicitaron una postura oficial a la Santa Sede, pero hasta el momento no se ha emitido ninguna respuesta.
Tras su detención, Emanuel Shaleta fue trasladado a la Cárcel Central de San Diego, donde permanece bajo custodia con una fianza fijada en 125 mil dólares.
Además, el caso incluye un agravante por delito de cuello blanco, una figura legal que se utiliza en Estados Unidos para castigar con mayor severidad los fraudes financieros que implican grandes cantidades de dinero o abuso de confianza.
Su proceso también está sujeto a una revisión especial que obliga a las autoridades a verificar que el dinero utilizado para pagar la fianza no provenga de actividades ilegales.




