La presidenta aseguró que buscará un ahorro de 4 mil millones de pesos al disminuir gastos en congresos locales y regidurías
La presidenta Claudia Sheinbaum presentó su Plan B luego del rechazo a la iniciativa de la reforma electoral: disminución de gastos en congresos locales y regidurías; así como el reforzamiento de consultas populares sobre asuntos en esta materia.
Buscará un ahorro de 4 mil millones de pesos que se quedará en los estados y municipios.
La mandataria federal mostró que, por ejemplo, en el Congreso de Baja California el costo por legislador es de más de 34 millones de pesos y en Morelos es de más de 31 millones de pesos. Aunque mencionó que entre esos gastos se incluyen gastos entre pago de luz, agua, edificios y trabajadores
La reforma electoral que no fue aprobada ayer, que destacó, solo votó Morena y algunos diputados del Partido Verde y del PT, tenía el objetivo de disminuir los privilegios en los partidos políticos y en el INE, así como fortalecer la participación de la gente.
Por lo que el Plan B ofrece: Disminuir los privilegios que persisten en los congresos locales; disminuir los privilegios que persisten en municipios; y fortalecer la consulta popular.
“Primera propuesta que ya lo habíamos hecho: poner un tope máximo a lo que debe destinarse del presupuesto a congresos logales, al Senado que tiene bastante más presupuesto por senador” y se trata de un tope que se quedará en las localidades.
Por ejemplo, en municipios como Monterrey se tienen 28 regidores; en Puebla, 23; y en Altarmira hay 21. “Lo que no puede haber son excesos”, dijo.
“El Plan B seguir disminuyendo privilegios” y que haya diputados que tiene presupuesto mayor que en otros lados. “Luego regidores que ganan más que la presidenta” y, por ejemplo, algunos terminan con salarios de 500 mil pesos mensuales.
Añadió que “el Plan B tiene un mismo objetivo que el plan a disminuir privilegios; segundo objetivo, ampliar la participación ciudadana en las consultas públicas”
Sobre lo que no se aprobó la iniciativa de ayer, “¿por qué no le preguntamos a la gente?”, además de que “se permita en la consulta popular algunos temas electorales y que en su momento que se le pregunte a la gente, esa es la democracia”.
También, que la revocación de mandato pueda ser en el tercero o en el cuarto año.
Previo a la presentación de este plan B, la jefa del Ejecutivo Federal expuso que durante años “nuestro objetivo siempre fue acabar con el régimen de corrupción en el gobierno”.
Agregó que “todavía quedan áreas en México de privilegios de funcionarios públicos que reciben recursos públicos y que son excesivos”.
Otro de sus puntos fue que a la gente le parece excesivo que en un país con necesidades tengan muchos regidores o que haya consejeros que tiene un salario más elevado que el de la presidenta.
O que se dupliquen funciones con lo que sucede con los OPLEs.
Lanzó un cuestionamiento: “¿Quién va a estar en desacuerdo en disminuir montos de la Cámara de Diputados locales” y afirmó que “muchos de ellos no están dispuestos a ceder. Pero vamos a ver en ésta (iniciativa)”.




