16 C
Mexico City
viernes, marzo 13, 2026

Melissa Castillo y la estética del consuelo: arte, música y autodescubrimiento

Te podría interesar

La historia de Melissa comienza con una cuenta de Instagram, lo hizo sin ninguna intención o pretensión mas que compartir lo que dibujaba en sus ratos libres. Eligió un nombre de usuario extraño, casi imposible de pronunciar: @asthmagasm. El término, confiesa entre risas, surgió de una canción de una banda que ya ni siquiera existe, pero cuyo sonido le resultaba “medio raro y bonito”. Lo tomó como una especie de emblema personal, sin imaginar que ese alias se convertiría con los años en su identidad artística.

“Casi nadie puede pronunciarlo”, dice mientras sonríe. Sus amigos terminaron por “mexicanizarlo” en tono de broma y, con el tiempo, ese apodo se volvió parte de sus dinámicas. Pero bajo ese nombre, Melissa ha construido algo más profundo que una firma digital. Su cuenta se transformó en un testigo de su crecimiento, un espacio donde cada dibujo  reflejaba las etapas de su vida.

A diferencia de otros artistas que comparten cada detalle de su día a día, Melissa mantiene un perfil discreto. En sus redes no hay fotografías personales ni stories diarias; lo que aparecen son sus ilustraciones. “Antes mis dibujos eran muy autorreferenciales”, recuerda, “pero luego empecé a soltarme, a dejar que las cosas fluyeran sin pensar tanto en mí”. Su tránsito del papel a la tablet marcó un cambio radical: no sólo transformó su técnica, sino también su manera de entender el dibujo como una extensión de sus emociones.

Su obra habita un terreno delicado entre lo digital y lo íntimo. Sus personajes transitan entre la ternura, la melancolía y, a veces, hasta la comicidad y son espejos de emociones que la artista prefiere no nombrar directamente. A través de ellos, Melissa ha encontrado una forma de hablar y expresarse sin palabras.

De los dibujos escolares al diseño gráfico

El primer contacto de Melissa con la ilustración ocurrió en un lugar poco glamuroso: las orillas de su libreta de prepa. Ahí, mientras sus compañeros resolvían ecuaciones, ella llenaba los márgenes de dibujos inspirados en el anime. Un foro sobre animación japonesa en internet fue el detonante. “Había un chico que hacía cosas completamente distintas, algo que no había visto antes. Me fascinó.” Ahí fue cuando quiso dibujar para siempre.

Sin embargo, esa decisión no fue sencilla. Melissa venía de una familia de ingenieros y cuando les anunció que quería estudiar Diseño Gráfico, hubo desconcierto. “Fue un cambio total. Yo iba directo hacia una ingeniería, pero algo en mí sabía que no era feliz ahí.”  Ingresó a la Universidad Autónoma de Guadalajara, campus Tabasco, donde pudo experimentar lo que tanto deseaba.

Durante esos años, Melissa aprendió a traducir sus emociones en imágenes y a entender el diseño no solo como un oficio, sino como una herramienta de comunicación sensible. “Diseñar también es observar. No se trata solo de colores bonitos, sino de entender qué quieres decir y por qué”.

La música como refugio

Para Melissa, la música es un detonante creativo. En sus publicaciones aparecen alusiones a Queen, Charli XCX, MK y Angel Olsen, entre otros. Cada artista representa un estado emocional distinto que termina inspirando sus ilustraciones. “A veces estoy en el transporte público, escuchando una canción, y empiezo a imaginar escenas”, cuenta. “Es como si mi mente dibujara con el ritmo”.

Durante una etapa, realizó pequeños cómics basados en letras de canciones. Eran ejercicios íntimos, casi terapéuticos, que le permitían procesar lo que sentía. “Me cuesta mucho expresarme con palabras, así que dibujo lo que no puedo decir.” Esos experimentos visuales se convirtieron en la base de su lenguaje artístico: un espacio donde el sonido, el dibujo y las emociones se unen.

Melissa describe su proceso creativo como una forma de traducción sensorial. Una melodía puede volverse una línea, un golpe de batería puede ser una sombra. “Es como juntar las artes”, reflexiona. “La música me da una estructura, y yo solo sigo el ritmo con mis trazos.” Sus ilustraciones parecen pequeñas canciones visuales: suaves, melancólicas o juguetonas, según el día en que las haya dibujado.

Este vínculo con la música también ha derivado en colaboraciones con artistas independientes. “Algunas amistades que tienen bandas me han pedido portadas para sus canciones”, dice. “Me gusta ese proceso de escuchar una canción, imaginar su mundo y convertirlo en imágenes. Al final, dibujar y cantar son lo mismo: las dos cosas vienen del pecho”, asegura.

El perrito flan y el gato azul

Fue hace poco más de un año cuando Pompompurin, el perro amarillo creado por Sanrio, se cruzó en su camino. Lo que comenzó como un ejercicio casual se transformó en una obsesión. “Pasaba por un momento complicado, acababa de recibir un diagnóstico de espectro autista y necesitaba algo que me hiciera sentir acompañada”, mencionó.  En ese contexto, el personaje se volvió un refugio, una presencia amable que podía dibujar una y otra vez sin cansarse.

“Era mi personaje de confort”, explica. “Empecé a imaginarlo en distintas situaciones, procesando emociones diferentes. A veces lo ponía triste, otras feliz, otras simplemente existiendo.” Pronto llegó Doraemon, el gato azul de los cómics japoneses, y los convirtió en una dupla inseparable. “El perro amarillo y el gato azul son amigos —dice—. Siempre están juntos, como un recordatorio de que no todo tiene que estar bien para estar acompañado”.

Lo que no Melissa nunca vio venir era que esas ilustraciones se viralizaran. Personas de distintas partes del mundo comenzaron a compartirlas. “Creo que la gente se conectó porque vio algo de sí misma en ellos”, reflexiona. “Vivimos en una época muy dura, y ver algo que te hace sentir calma también es una forma de resistencia.”

Más allá del fanart o la estética kawaii, las imágenes de Melissa tienen una carga emocional. En ellas, el humor y la melancolía conviven sin conflicto. “Es un ejercicio de ternura,” dice. “No se trata de evadir la realidad, sino de darnos permiso de respirar un momento.” En un internet saturado de ironía, su trabajo recuerda que la dulzura también puede ser una declaración política.

Exponer lo íntimo

En 2024, Melissa dio un salto fuera de la virtualidad al participar en Cartoon Madness, una exposición colectiva en la Ciudad de México dedicada a reinterpretar la cultura pop animada. Su pieza, protagonizada por Pompompurin, fue incluida en el “Team perritos”. “Fue una sorpresa enorme”, dice. “Era la primera vez que me invitaban a exponer fuera de Tabasco.”

Todo el proceso fue intenso: crear la obra, imprimirla, enmarcarla, montar, coordinar tiempos, y hacerlo casi todo por su cuenta. “Es divertido, pero también agotador”, admite. “Una exposición te enfrenta a ti misma. No es lo mismo subir algo a redes que verlo colgado en una pared.”

Su exposición fue bien recibida, y ese reconocimiento le abrió nuevas posibilidades. Sin embargo, Melissa prefiere no apresurarse. “Mucha gente me dice que haga una exposición individual, pero no quiero correr. Me gusta ir paso a paso, disfrutar cada momento.”

Esa filosofía también se refleja en cómo maneja su carrera. Aunque diseña y, además,  vende merch, no busca convertirlo en un negocio. “A veces hago mis playeras, mis bundles, pero sin presión. Si la gente las quiere, qué bonito; si no, también está bien.” Lo importante, asegura, es mantenerse honesta consigo misma y con lo que dibuja.

Exponer sus obras la ha llevado a reflexionar sobre la vulnerabilidad que implica exponerse. “Cada dibujo tiene un pedacito de mí”, dice. “Cuando lo ve alguien más y se emociona, es como si nos entendiéramos sin hablar.” En esas miradas, Melissa encuentra sentido: “Ahí sé que valió la pena hacerlo.”

Entre el diseño y la ilustración: encontrar el ritmo propio

Melissa trabaja como diseñadora gráfica, una profesión que le permite mantener estabilidad económica mientras sigue explorando su voz como ilustradora. “Al principio me frustraba no poder dedicarme al cien por ciento a dibujar,” confiesa, “pero luego entendí que cada cosa tiene su tiempo”.

En el mundo de la ilustración independiente, donde las tendencias cambian cada semana, Melissa ha decidido ir a contracorriente. “No quiero hacer arte por obligación,” dice. “Me gusta hacerlo porque lo necesito.” Esa autenticidad ha hecho que su obra conserve una cierta frescura: cada ilustración surge del impulso genuino de crear, no de la presión de producir más contenido.

Melissa también reconoce sus dudas: “A veces me pregunto cuándo puedo llamarme artista y cuándo soy solo diseñadora.” Esa tensión, lejos de limitarla, se ha vuelto parte de su proceso. “Me gusta moverme entre los dos mundos. El diseño me enseña estructura, la ilustración me enseña libertad.”

Su historia refleja la de muchas creadoras que buscan un equilibrio entre la sensibilidad artística y la supervivencia cotidiana. En un ecosistema donde la exposición pública se confunde con el éxito, Melissa recuerda que el arte también puede ser un refugio íntimo. “Crear es mi manera de entender el mundo,” dice. “Y si mis dibujos pueden hacer sentir acompañada a una sola persona, con eso basta.”

 

Manual creativo de Melissa Castillo: 5 aprendizajes sobre el proceso artístico

  1. Dibuja lo que no puedes decir. Cuando las palabras no bastan, deja que el trazo hable por ti.
  2. Abraza tus pasiones. Aquello que te obsesiona puede ser tu voz más honesta.
  3. No te apresures. No corras. La creación necesita pausa, cansancio y silencio para florecer.
  4. Exponerse aunque duela. Mostrar lo que haces te enfrenta a ti misma, pero también te conecta con los demás.

Crea desde la ternura. La dulzura no es debilidad: es otra manera de resistir.

Vía Tercera Vía

RELACIONADOS

Cuarto de Revelado

Cuarto de Revelado  Diego Armando González Alvarado  Naucalpan de Juárez, Estado de México. Morelia, Michoacán.  Para mí la fotografía comenzó cuando era niño, cuando iba a casa de...

Vinculan a proceso a hombre por delitos contra una adolescente en Aguascalientes

El imputado enfrenta cargos por sustracción de menores, corrupción de menores y pornografía infantil Un juez de control impuso prisión preventiva justificada y...

Daniela Martínez presenta informe de resultados como reina de la Feria Nacional de San Marcos 2025 en Aguascalientes

La reina y sus princesas compartieron las actividades realizadas durante su gestión Destacaron el proyecto social “Regalando Sonrisas” dirigido a distintos sectores de...

UAA abre sus puertas a estudiantes de bachillerato para impulsar proyectos tecnológicos

El Campus Sur de la UAA fue sede del del 28° Concurso Nacional de Prototipos y Proyectos de Emprendimiento 2026 en su fase...

Autoridades de la UAA celebran el trabajo de la Orquesta Sinapsis

La Orquesta Sinapsis de la Secundaria General No° 9 ha transformado la vida de más de 100 jóvenes promoviendo valores a través de...

Pronto darán a conocer a los artistas locales que participarán en la FNSM en Aguascalientes

El Instituto Cultural de Aguascalientes (ICA) informó que se encuentra en la etapa final de revisión de las propuestas que formarán parte de...
- Advertisement -spot_img
- Advertisement -spot_img

Recientes en LJA.MX

Cuarto de Revelado

Cuarto de Revelado  Diego Armando González Alvarado  Naucalpan de Juárez, Estado de México. Morelia, Michoacán.  Para mí la fotografía comenzó cuando era niño,...
- Advertisement -spot_img

MÁS INFORMACIÓN EN LJA.MX

- Advertisement -spot_img