La novena mexicana llegó al WBC con altas expectativas tras su histórica actuación anterior, pero terminó despidiéndose en primera ronda tras caer ante Italia.
No voy a mentir: yo era una de las personas más ilusionadas con lo que México podía realizar en este Clásico Mundial de Béisbol, siempre siendo realista y sabiendo que varios equipos estaban por encima del roster mexicano. Sin embargo, creía que se le podía competir a cualquier selección. Desafortunadamente, cuando llegaron los rivales complicados, el equipo de Benjamín Gil se desdibujó.
Tras vencer con autoridad a Reino Unido y aplastar a Brasil por la Ley de la Misericordia, se esperaba que frente a Estados Unidos se tuviera una buena actuación y, por ahí, buscar sorprender y llevarse el triunfo. Finalmente, el pronóstico se hizo válido y el equipo de las barras y las estrellas venció a una novena mexicana a la que le falló su relevo, sobre todo Jesús Cruz (0.1P 4H 5C 1K 2HR 135.00 ERA), quien tras recibir un pelotazo por parte de Bryce Harper lució descontrolado y fue víctima de las cinco carreras con las que finalmente el equipo perdió.
La realidad es que caer ante Estados Unidos estaba dentro del presupuesto y todo se definía frente a Italia, quienes venían de vencer al equipo estadounidense y dándole a México la oportunidad de incluso clasificar como primer lugar de grupo, eliminando a los americanos y desatando la ilusión por parte de los aficionados. ¿Cuál fue el problema? Que el partido frente a los europeos fue un verdadero desastre, en una de las peores actuaciones que se le recuerden al equipo mexicano en el Clásico Mundial de Béisbol.
México no pudo ni meter las manos frente a Italia, aun con Javier Assad (4.1P 4H 4C 2BB 5K 2HR 4.50 ERA) en el montículo, y terminaron por caer 9-1 en un encuentro donde nada le salió a Benjamín Gil y sus muchachos. Todo lo que podía fallar, falló: ni el abridor ni su bullpen pudieron frenar a los italianos, pero tampoco la ofensiva puso de su parte, dejando la casa llena en un par de oportunidades y con actuaciones lamentables por parte de los maderos de México como Jarren Duran y Randy Arozarena, de quienes se esperaba mucho. A esto se suman Jonathan Aranda y Alejandro Kirk, con apenas un hit cada uno en el partido.
Ahora viene la palabra que a nadie le gusta, pero que se tiene que decir: el equipo mexicano fracasó. Partía como uno de los grandes favoritos a llegar más lejos en el torneo y termina quedándose eliminado en primera ronda, apenas ganándole a los dos equipos más débiles del grupo. Lo más doloroso es que, con la eliminación, México se despide de la oportunidad de jugar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
No queda más que recordar que es béisbol: a veces se gana, otras se pierde. El equipo mexicano que hace tres años ilusionó al país volvió a unir a millones de personas que apoyaban desde casa y, sobre todo, a los paisanos en el Daikin Park de Houston. Habrá que levantar la cabeza y pensar en lo que viene: seguir preparándose, desarrollar a los prospectos mexicanos en Grandes Ligas, invitar a los mejores mexicoamericanos que quieran vestir la camiseta verde y esperar a ver si no vimos la última participación de Benjamín Gil como manager del equipo.
Cuarto de Revelado
Diego Armando González Alvarado
Naucalpan de Juárez, Estado de México.
Morelia, Michoacán.
Para mí la fotografía comenzó cuando era niño, cuando iba a casa de...
El imputado enfrenta cargos por sustracción de menores, corrupción de menores y pornografía infantil
Un juez de control impuso prisión preventiva justificada y...
La reina y sus princesas compartieron las actividades realizadas durante su gestión
Destacaron el proyecto social “Regalando Sonrisas” dirigido a distintos sectores de...
Cuarto de Revelado
Diego Armando González Alvarado
Naucalpan de Juárez, Estado de México.
Morelia, Michoacán.
Para mí la fotografía comenzó cuando era niño,...