Se acerca el centenario de la construcción de la Presa Presidente Plutarco Elías Calles, de San José de Gracia, y si bien es cierto que generalmente se asume que la edificación comenzó el 30 de mayo de 1927 y concluyó el 30 de junio de 1928, según información que consta en la placa instalada en el pasillo que remata la cortina, me quedaré con la versión que ofrece el corrido las Mañanas de la presa, o mañanitas, que inicia con la fecha que da título a estas líneas.
Este caso ofrece un buen ejemplo de la diferencia que puede existir entre la Historia y la Crónica. Un historiador no puede quedarse con el dato que ofrece una canción, por falta de rigor; fuente, etc., pero un cronista sí. Así que sin perder de vista al historiador, me quedo con el dato de la crónica, pero asumiré la de 1927 como históricamente cierta, y uno podría preguntarse el porqué de la fecha ofrecida por el trovador. En todo caso habrá que suponer que los trabajos no comenzaron de 0. O sea que con toda seguridad vinieron los directivos y los técnicos, hicieron estudios, fijaron rutas, trajeron maquinaria, materiales, etc. por lo que bien se puede inferir que estos trabajos previos a la construcción iniciaron desde 1926, hace un siglo.
Permítame ofrecerle una versión de la letra de estas Mañanas, la del legendario grupo de música tradicional Son 4, que en realidad eran 5. Digo una, porque aparte de esta conozco las de Nostalgias de mi Tierra, de Tomás Rodríguez y la de Son de la Huerta que dirige Jonathan Saldívar, que varían un poco entre sí. Antes del corre y se va habría que agregar que Rodríguez informa que el corrido fue compuesto “por un campesino de La Congoja”. Lástima que no ofrezca su nombre. Ahora sí: corre y se va, ya se pueden imaginar Las mañanas de la presa:
“En el año 26, sería un primero de enero, dieron principio la presa la compañía de ingenieros. Ahí están los Ingenieros, que vinieron a medir, a medir por todas partes, sin saber su porvenir.
Estudiaron bien los planos, los fueron a presentar, y les dio permiso Calles de venir a trabajar. Comenzaron a medir por distintas direcciones, pagando muy buen dinero y muy buenas proporciones. ¿Qué dices, Lupita, ¿Nos vamos a pasear? ¡Ay, si te quedas, no vayas a llorar!
Ahí vienen los ingenieros, con mucho gusto y contento, a hacer muy bonita presa y un lucido campamento. Pos hora sí, borrachitos, ya no beban tanto vino, porque los van a mandar que compongan el camino.
Se ve el camino lucido con sus autos y camiones. Unos cargando herramienta y otros otras prevenciones. Viene gente a trabajar de Jalisco y Michoacán. Otros vienen de Tampico y otros vienen de San Juan. No llores Lupita ni me hagas llorar. ¿Para qué me quisiste si me habías de abandonar?
Con una perforadora y unos cuantos barreteros, en el cuatro presa Calles nomás volaban los cerros. Qué bonita está la presa, ya hay bastantes prevenciones, más bonito el día de pago, puros pesos y tostones.
San José se está poblando, ya parece un gran lugar, hay dinero y hay trabajo y hay muchachas pa’ bailar. Mandaremos traer más gente, pagaremos buen dinero. A ver si prestamos la agua para el año venidero. Pero ¡ay que la presa! ¿cuándo se acabará? Ahí vienen ya las aguas y todavía no está.
Mandaremos traer más gente de toditos los estados, que se llega la cuaresma y no tenemos pescado. Ya están todas las medidas y los planes pa’ sembrar arroz, na’más una cosa falta, que es la voluntad de Dios. Unos dicen que es la presa, otros dicen que es la mar, yo les digo que es un charco y me gusta pa’ pescar.
En el año 26, sería un primero de enero, dieron principio la presa la compañía de ingenieros. Pero ¡ay que la presa cuando se llenará! Ahí vienen ya las aguas y todavía no está.”
En la imagen se aprecia la cortina vista desde el lado contrario de la cabecera municipal, muy cerca del Club Náutico. San José de Gracia está, fuera de cuadro, a la izquierda. (Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a [email protected]).




