El Club Necaxa no solo juega fútbol; lo convierte en un negocio redondo. En la temporada 2025/2026, los Rayos han demostrado una vez más por qué son uno de los clubes más astutos del mercado de transferencias en la Liga MX. Según datos actualizados de Transfermarkt, el balance de transferencias neto positivo ronda los +15-16 millones de dólares, con ingresos por ventas que superan los más de 28 millones de dólares en el periodo reciente.; y eso solo en el último año futbolístico.
Sin duda alguna esta directiva sabe exactamente cuándo comprar barato, potenciar al jugador con minutos y protagonismo, y vender en el momento ideal para multiplicar la inversión. El resultado: un club con finanzas sanas en un ecosistema donde muchos acumulan deudas.
Las ventas estelares en 2025/2026
El ciclo de plusvalías ha sido brutal en los últimos meses:
- José Paradela → Transferido a Cruz Azul por 10.27 millones de euros (unos 11.2 millones de dólares). Llegó por menos de 2.5 MDD y se fue como una de las ventas más caras del mercado mexicano reciente.
- Agustín Palavecino → Vendido también a Cruz Azul en una operación que ronda los 5.5-8 millones de dólares, dependiendo de bonos y variables. Otro argentino que brilló en Aguascalientes y multiplicó su valor.
- Díber Cambindo → Al Club León por 3.4-3.9 millones de euros (cerca de 4 MDD). Su olfato goleador en los Rayos lo catapultó.
- Pável Pérez → A Toluca por cifras cercanas a los 3.9 millones de dólares.
- Tomás Jacob → Al Atlanta United de la MLS por 5 millones de dólares cuando tuvo un valor de llegada aproximado 2.41 millones de euros.
- Nicolás Larcamón → A Cruz Azul por 2.5 millones de dólares. Una venta inusual por el valor de un DT que elevó el nivel del equipo y generó plusvalía en el banquillo.
Solo sumando estas transacciones clave, Necaxa ha ingresado más de 25-30 millones de dólares en el periodo 2025/2026. Cruz Azul, en particular, ha sido un cliente recurrente: Paradela, Palavecino y Larcamón suman cerca de 20 millones de dólares pagados a los Rayos en apenas meses. Negocio redondo para Aguascalientes.
El modelo de negocio que lleva años funcionando
Este enfoque no surgió de la nada. Desde el regreso a Primera División en 2016 bajo la familia Tinajero, Necaxa adoptó una estrategia inspirada en clubes europeos como Porto o Borussia Dortmund: scouting inteligente (sobre todo en Sudamérica), dar minutos a talentos subvalorados y capitalizar su explosión.
- 2016-2020: Generó ganancias netas estimadas en 50-70 millones de dólares. Casos icónicos como Víctor Dávila, Edson Puch, Brian Fernández, Roberto Alvarado, Mauro Quiroga o la tercia a Chivas (Cristian Calderón, Alexis Peña y Jesús Ángulo).
- 2021 en adelante: Con la entrada de inversionistas internacionales (grupo NX Football con Eva Longoria, Mesut Özil, Kate Upton, Justin Verlander y, desde 2024, Ryan Reynolds y Rob McElhenney), el modelo se profesionalizó aún más. Se acumularon ventas por 70+ millones de dólares en periodos recientes, manteniendo presupuestos modestos pero balances positivos.

El secreto radica en:
- Ojo clínico para detectar joyas sudamericanas o mexicanos subvalorados.
- Minutos garantizados en un equipo competitivo que juega ofensivo.
- Negociaciones oportunas cuando el jugador destaca (y su valor se dispara).
- Reinversión inteligente en nuevos talentos para mantener el ciclo vivo.
A diferencia de los gigantes (América, Tigres, Monterrey), Necaxa no depende de taquillas millonarias ni patrocinios estratosféricos. Opera en números negros gracias a las plusvalías, lo que le da sostenibilidad en un fútbol mexicano lleno de deudas.
¿Sacrificio deportivo o inteligencia pura?
El modelo tiene críticas como las dolorosas ventas constantes que rompen continuidad y a veces el equipo sacrifica aspiraciones de título por liquidez. Sin embargo, en 2025 el equipo mostró competitividad con Larcamón (quinto lugar y segunda mejor ofensiva), y ahora con Martín Varini buscan equilibrar lo económico con lo deportivo, ya que como sufrieron muchas bajas, también hubo importantes contrataciones.
¿El ejemplo a seguir?
Necaxa no es solo un club; es una fábrica de plusvalías que demuestra que, con visión y ejecución, un equipo mediano puede generar millones sin endeudarse. Mientras otros gastan fortunas, los Rayos siguen vendiendo caro y reinvirtiendo.




