- Informaron que el próximo 23 de febrero se realizará una mesa de diálogo, en la que esperan contar con autoridades federales, para definir una ruta clara hacia la reubicación integral de ambos planteles a un espacio seguro
En respuesta al llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, padres de familia del jardín de niños “Agustín Melgar” y de la primaria “Abías Domínguez Alejandro” acudieron a un recorrido dentro de la refinería Olmeca de Dos Bocas al que fueron convocados por autoridades estatales y de Petróleos Mexicanos (PEMEX), quienes les expusieron que la operación del complejo es segura; sin embargo, las familias reiteraron que se mantienen en su demanda de reubicación de ambos planteles.
En un comunicado difundido este jueves, los padres informaron que en el recorrido participaron funcionarios de las Secretarías estatales de Educación y Medio Ambiente, así como los subsecretarios de Gobierno y de Educación Básica, con el objetivo de mostrarles las medidas de seguridad industrial y los controles de contaminación acústica y del aire.
No obstante, subrayaron que su preocupación no es una percepción, sino una realidad cotidiana, al señalar que las escuelas se encuentran a sólo 4.5 metros de la barda de la refinería y a menos de 500 metros de instalaciones de alto riesgo, como los tanques de aguas amargas y la planta recuperadora de azufre.
Afirmaron que, desde la construcción y operación de la refinería, se registra ruido constante, vibraciones y malos olores, además de afectaciones a la salud de los menores, como sangrados de nariz, vómitos, desvanecimientos y enfermedades respiratorias, que incluso han derivado en evacuaciones de los planteles.
Indicaron que, aunque las autoridades y PEMEX les aseguraron que la refinería cumple con estándares de seguridad y que no representa riesgo, las familias insistieron en que la cercanía de los planteles viola la normatividad de la Secretaría de Educación Pública y que no es necesario esperar estudios técnicos para reconocer el riesgo.
Informaron que el próximo 23 de febrero se realizará una mesa de diálogo, en la que esperan contar con autoridades federales, para definir una ruta clara hacia la reubicación integral de ambos planteles a un espacio seguro.
En contraste, el gobernador Javier May Rodríguez ha sostenido que la refinería fue construida con estándares de certificación, que no representa riesgo para la población y que no existe ningún estudio que acredite contaminación en la zona, además de señalar que el gobierno estatal no tiene contemplado construir nuevas escuelas.




