Ante la nota pública acerca del affaire Marx Arriaga, que informa el cierre de su asunto con la Secretaría de Educación Pública (SEP), tras cuatro días atrincherado en su oficina, su salida se formalizó con el oficio de destitución, y acompañado de elementos de seguridad con destino a Texcoco y Ciudad Juárez. La poeta y pedagoga Nadia López García es la nueva titular de la Dirección General de Materiales Educativos, que habrá de bregar con el enfoque sectorial que recibe, como “la Nueva Escuela Mexicana”, en grave sustitución con una ideología atípica y rabona o recortada, del enfoque científico, técnico y profesional que el área amerita.
Efectivamente, no importa ya comentar el sainete que dramatizó al resistir su destitución, a lo que agregó un desacato -inadmisible- ante la autoridad federal y una afrenta contra los niños y educandos de México, incluidos los padres de familia; por la simple razón de que funcionarios públicos de este sensible sector no son nombrados para servirse a sí mismos, las pulsiones ideológicas de las que son adeptos; sino la observación irrestricta del mandato público para planear y ejercer las estrategias públicas que demanda la responsabilidad constitucional de conducir profesional y técnicamente la materia y requerimientos objetivos del sector educativo en que se adscriben.
Lo que sí importa es la postergación mayor a un sexenio en que se ha dejado a la deriva el impulso y desarrollo a políticas públicas educativas, estrictamente dichas, que conciernen a la formación de valores, destrezas y capacidades inherentes al conocimiento, como patrimonio universal de la humanidad, por un lado; por otro lado, la obligatoriedad por derecho humano del individuo y las familias a ser encauzados a capacitarse para el manejo adecuado del entorno tanto físico como psico-social, anímico y propio de la persona humana, so pena de no poder sobrevivir con aptitud y dignidad en atmósferas urbanas cada vez más complejas y problemáticas, que garanticen la protección de la vida y la plenitud de su desarrollo. Esto es lo que se juega en la educación.
En este punto, es preciso, y un imperativo bioético universal, observar lo mucho que perdemos sin el acceso al conocimiento -tal como se presenta en el mundo actual-, en que la llamada Era del Conocimiento en que vivimos, ya abrió la novísima Inteligencia Artificial. Respóndase a usted sinceramente, ¿sin comprender lo elemental de una lectura de comprensión, la racionalidad que aporta la matemática (a cualquier problema, asignaturas, especialidades y tecnologías de vanguardia); o el manejo fluido de un idioma extranjero, como el inglés, podría afirmar que está verdaderamente situado en el mundo? ¿En qué empleo, actividad o profesión competitiva podrá incorporarse sin las bases de una educación solvente y efectiva para vivir? Hoy, un pueblo eficaz y competitivo no se sostiene sin acceso a un sistema educativo de a deveras.
Solo para dar una idea de lo que perdemos o ganamos, al no ofrecer un método adecuado de enseñanza y aprendizaje para los niños, voy a citar a uno de los pedagogos más notables del mundo contemporáneo, me refiero a Jean Piaget, psicólogo y biólogo suizo, conocido como el padre de la psicología del desarrollo y la epistemología genética.
Iniciamos por la definición del desarrollo cognitivo infantil. El desarrollo cognitivo hace referencia al conjunto de procesos mentales que permiten a los seres humanos adquirir, organizar y utilizar el conocimiento a lo largo del tiempo. Estos procesos incluyen habilidades como la atención, la memoria, la percepción, el razonamiento, el lenguaje y la resolución de problemas. Comprender cómo evoluciona la cognición desde la infancia es fundamental, ya que sienta las bases del aprendizaje futuro y del desarrollo emocional y social (Cfr. Universidad Humanitas. Carolina Reyes Martínez. La teoría del desarrollo cognitivo de Piaget: Etapas y aplicaciones. 22 mayo, 2025).
Etapa Sensorial-Motriz (0 a 2 años)
Características principales. Los bebés exploran el mundo a través de sus sentidos y acciones motoras. El pensamiento es egocéntrico y centrado en sus propias experiencias.
Logros cognitivos clave. Desarrollo del concepto de permanencia del objeto y comprensión de relaciones causales simples.
Desarrollo Cognitivo de 0 a 3 Años
Subetapas sensoriomotoras. Piaget identificó seis subetapas que van desde los reflejos innatos hasta el pensamiento simbólico inicial.
Implicaciones para la estimulación temprana. La estimulación debe incluir juegos con texturas, lenguaje verbal, manipulación de objetos y contacto emocional positivo.
Etapa Preoperacional (2 a 7 años)
Juego simbólico y egocentrismo. Los niños usan símbolos y participan en juegos de roles, pero tienen dificultades para entender otras perspectivas.
Limitaciones del pensamiento lógico. No comprenden conceptos como conservación; el pensamiento es centrado y basado en la intuición.
Etapa de operaciones concretas (7 a 11 años)
Razonamiento lógico y conservación. Los niños piensan de manera lógica sobre situaciones concretas y comprenden la conservación de cantidad y masa.
Clasificación y seriación. Capacidad para clasificar objetos y ordenar secuencias con lógica creciente.
Etapa de operaciones formales (12 años en adelante)
Pensamiento abstracto. Aparece el razonamiento hipotético-deductivo y la capacidad para analizar ideas complejas.
Desarrollo moral y ético. Se desarrollan valores, pensamiento crítico, autoconciencia y juicio moral.
En síntesis, las etapas del desarrollo cognitivo de Piaget constituyen una herramienta teórica y práctica valiosa para padres, educadores, psicólogos y profesionales de la infancia. Permiten reconocer los ritmos evolutivos del pensamiento infantil, adaptar entornos educativos, y diseñar intervenciones que respeten la lógica del niño.
Salta a la vista que omitir intencionalmente estos procesos, en un supuesto plan educativo que sustituye ideología por espíritu científico, da al traste no tan sólo a los libros de texto y el costosísimo presupuesto monetario que implican, como herramientas materiales para apoyar la educación, sino a algo mucho más sensible y crítico: Desfasar los planes educativos de los procesos naturales, cerebrales, emocionales y prácticos de cómo los niños enfrentan a su entorno real y sus etapas de desarrollo humano.
Un segundo punto, complementario, lo vamos a referir al papel del educador y, por tanto, del investigador de la ciencia, que ensaya de entender el proceso para acceder al conocimiento y así poder transmitirlo a otros, sus educandos. En pocas palabras describir lo básico de su responsabilidad como comunicador del método o cómo situarnos realísticamente en nuestro mundo. Sigo al investigador Reidar Jensen Castañeda, (Aspectos Axioteleológicos de la Planeación de una Investigación Científica, 2013).
El hombre ha pasado la mayor parte de su historia tratando de conocer el mundo que le rodea. El ser humano tiene una serie de necesidades, desde las más simples hasta las más complejas, que tiene que satisfacer para evitar la frustración, la falta de calidad en su vida e incluso a veces hasta la muerte; para satisfacer estas necesidades, tiene que conocer el mundo, ya que conocer es controlar y el ser humano satisface sus necesidades ejerciendo control sobre la naturaleza. El ser humano puede conocer muchas cosas del mundo casi sin proponérselo, sin embargo, es la propia naturaleza del hombre la que le impulsa a querer conocer, a realizar una serie de esfuerzos o actividades para conocer y es esta intencionalidad lo que llamamos investigar. El investigar es pues un trabajo inquisitivo, de preguntarse y observar, de sacar conclusiones de lo vivido (o pensado).
El conocimiento puede tratarse a dos niveles: primero analizando los elementos que intervienen para que se dé éste y en segundo lugar describiendo los diferentes tipos de conocimiento que pueden darse en el hombre. El cerebro humano recibe estímulos del exterior o de su interior que son codificados y archivados, para ser después analizados, sintetizados y correlacionados; cuando estos estímulos codificados tienen una permanencia más o menos estable en la memoria, decimos que están produciendo o han producido conocimiento. De esta forma podemos decir que el fenómeno de conocer está compuesto por tres elementos: el primero de ellos es el cerebro del hombre que conoce al cual llamaremos sujeto, el segundo es el (los) estímulo (s) que va (n) a impregnar el cerebro mediante los sentidos al cual llamaremos objeto y el tercero es la relación que se establece entre estos dos primeros elementos, es decir, la relación entre el cognoscente y el cognoscible. Por lo tanto, el acercamiento o facilitación de contacto entre estos dos elementos es lo que va a multiplicar el número de conocimientos, sin pretender entrar en detalles pedagógicos diremos que el acto de inquirir sobre los fenómenos que lo circundan, el acto de investigar, va a provocar ese acercamiento de una manera más eficiente para el hombre.
Por tanto, lo que sí importa es no tan solo recuperar el tiempo perdido, sino más crítico aún enfocar correcta y adecuadamente el seguimiento del método científico para acercarnos a los procesos cognoscitivos y docentes de un sistema que pretende ser educativo desde el Estado Mexicano, el cual no depende de ideología alguna, menos aún de ideologías atípicas (por sesgadas, recortadas e incompletas) como la impuesta para “la Nueva Escuela Mexicana” que es un eslogan propagandístico, falsamente socialista, y tan peregrina hoy, como el que otrora fuera su titular.
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