Opinión

Otra realidad / De imágenes y textos

No hay otra realidad, dirían los expertos, lo vimos y lo que se ve no se juzga, lo que advertimos es la verdad, o cómo ¿podemos ver mentiras, un teatro montado? No creo que eso se pueda verdad, es como ser cruel y timar.

El pasado domingo todo el país, qué digo todo el país, todo el mundo pudo ser testigo de un fenómeno que en ninguna otra patria democrática sucede, vamos, ni Obama lo logró en su momento, algo tan impresionante que seguramente hasta las lágrimas arrancó a más de dos. Nunca en mi vida había visto una manifestación de apoyo incondicional para un presidente, un político, un líder; qué barbaridad, los escépticos dirán que no es difícil llenar una plancha como la del Zócalo de la capital de la República con puros paleros o acarreados, que, a cambio de comida, despensa o algo de dinero acuden sin problema a un evento como ese, lo hicieron los anteriores presidentes, por qué el actual no lo haría. Desde la perspectiva del adversario, como él mismo presidente los etiqueta, todo pudo ser un montaje mediático, por cierto, como el de todos los años, aplausos, gritos de apoyo, sonrisas, un ambiente festivo casi inmaculado, todo tan perfecto, hasta los conductores de la transmisión televisiva, un nuevo México, sin duda un nuevo México, con tintes del pasado que no acaban de convencer a los analistas políticos.

Cuál es el verdadero mensaje de una imagen tan festiva, colorida y llena de apoyo hacia el presidente de la República. Sin duda mostrar músculo, dejar ver que el pueblo está con el presidente y el presidente con el pueblo, y luego buscar la cereza justificada al día siguiente para dejar en claro que pronto, no se sabe cuándo pero pronto, bajarán los niveles delictivos en el país, dentro de poco la violencia será erradicada por completo de la faz de la tierra mexicana.

Hace unos años las impresoras HP lanzaron al aire un comercial donde se observa una sala de control espacial, donde los ingenieros de la NASA están explorando Marte con una nave no tripulada; el módulo espacial ya en superficie marciana afina la lente y comienza a mandar imágenes del planeta rojo, sin novedad vemos las clásicas formaciones rocosas rojas y la arena áspera. Del primer plano que teníamos de ese suceso de pronto se abre la toma y podemos observar como un marciano -el clásico chaparrito color verde- sostiene una foto frente al módulo espacial, mientras que atrás de él se puede ver toda una civilización, sin embargo lo que los ingenieros ven es la desolada fotografía del planeta rojo; en la Tierra, los responsables de la misión deciden mover un poco el módulo espacial a la derecha y a la izquierda para ver si de pura casualidad existe una vista más interesante que la que manda en ese momento la nave no tripulada. Es entonces cuando se observa al marciano que apura a sus amigos a imprimir en una impresora HP más imágenes de Marte desierto, terminan y las colocan a los laterales formando una foto panorámica, convenciendo a los ingenieros de que en el planeta rojo no hay vida.

Como mera referencia a la pregunta ¿es real lo que vemos? O los gobiernos en turno se empecinan en mostrar una realidad que dista mucho de lo que se vive. Insisto, no lo sé, ni quiero que el presidente me tache de adversario o me ponga un apodo más fuerte como lo acostumbra hacer con las personas que no coinciden con su visión de nación, pero, no vería por qué no utilizar a los medios para convencernos de que todo marcha sobre ruedas, que vamos bien y de buenas, que pronto saldremos del cochinero que dejaron los gobiernos neoliberales y los anteriores a estos. La expectativa es alta, un pueblo convencido, agradecido y casi sumiso es lo mejor que le puede pasar a una democracia disfrazada, no hay que invertir ni tiempo, ni tampoco dinero y mucho menos esfuerzo para mantener a la sociedad aletargada, insisto como todos los gobiernos que han intentado sacar adelante a este país. No hay motivo alguno para pensar de otra manera, los procesos son los mismos, aunque la finalidad no lo sea. No dudo ni por un momento que este presidente si quiera sacar adelante a un México que no ha visto la suya desde hace muchos años, no dudo que, de líder desestabilizador, haya podido evolucionar en presidente ecuánime y pacificador, los caminos son extraños, la vida da sorpresas y debemos estar preparados para las buenas o para las malas.

Definitivamente no fui convencido de que esas personas hayan acudido por su propia voluntad y que una plancha como la del Zócalo capitalino haya vitoreado al señor presidente, bueno y aunque hubiera sido auténtica la convocatoria, el país no es representado por una minoría que acude a una verbena para celebrar las fiestas patrias, pienso que el país somos más que esa cantidad de mexicanos concentrados frente a Palacio Nacional.

Pero bueno, como he venido diciendo, yo quiero que a este presidente le vaya bien y nos saque adelante, porque de no ser así, la conciencia histórica se lo va a cobrar muy caro.

Que todo fluya, que se afinen todas las aristas, que pronto vivamos en un país que hemos trazado y diseñado por muchos años pero que por los integrantes de la política mexicana nomas no se puede avanzar.

Sí ya convenció al mundo de que es un presidente amado por su pueblo, pues a darle señor, ahora el compromiso es más grande que al principio, la nación lo reconocerá y lo premiará con los más altos honores, pero si falla, “y si no lo hiciere, que la nación se lo demande”.

Sin vuelta atrás y con las expectativas más altas que nunca, esperaremos resultados favorables, por favor.

ericazocar@hotmail.com | @ericazocar

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Eric Azócar

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