El origen de esta guerra es que a la vista de la supuesta debilidad del Gobierno iraní tanto externa como especialmente interna, provocar algún cambio de régimen en un gobierno que resulta especialmente perturbador del orden mundial que el gobierno de Trump trata de implementar.
Vamos a enumerar algunas de las características de este conflicto:
1.- Una guerra sin soldados
Las tácticas de guerra modernas, junto con los flujos de información global que están al alcance de cualquier ciudadano, hacen muy difícil la toma de ciudades o países. Además, la experiencia de USA en Iraq, Afganistán y el mismo Irán en la época de Carter hace que exista una gran prevención para el uso de fuerzas terrestres.
Además, es incontestable la superioridad aérea de la coalición USA/Israel. En los anteriores bombardeos la fuerza aérea iraní que constaba de material proporcionado por Rusia, ya de por si obsoleto, con los primeros raids quedó muy dañada y acabaron prácticamente con ella.
El espacio aéreo es prácticamente suyo y sin interferencias más allá de lo que puedan suponer ataques de drones o misiles tierra aire que para combatir ataques aéreos son claramente insuficientes.
2.- Los problemas de suministros armamentísticos.
Como hemos comentado la respuesta de Irán está basándose en ataques con misiles a los diferentes objetivos, especialmente los basados en Israel. La estrategia inicial de las fuerzas aliadas está siendo obvia, destruir la capacidad iraní de disparar estos misiles, bombardeando las lanzaderas conocidas.
La realidad es que Irán no posee un gran número de misiles de largo alcance capaces de llegar a Israel, pero, sin embargo, no se debe desestimar su capacidad en misiles de corto alcance, porque además no se sabe con exactitud cuáles son sus capacidades exactas.
En el otro bando también hay problemas de suministros dado que las capacidades de transporte en los portaviones y los almacenados en las bases de las zonas son limitados y obligaran a USA a establecer cadenas de suministros de armamento que no son tan evidentes.
3.- Las otras guerras. –
Las otras formas de hacer daño que puede utilizar Irán todavía no son del todo evidentes y tienen un desarrollo más a largo plazo. Nos referimos a los ciberataques, la movilización de células terroristas dormidas, los cortes de las cadenas de suministros especialmente en el estrecho de Ormuz etc.
Veremos con los días como se desarrollan, más allá de la más evidente que es el cierre del estrecho de Ormuz, que a pesar de que los americanos mantienen que permanece abierto, la realidad hace que ningún barco pueda circular, dado que las compañías de seguros no van a estar dispuestas a asegurar ningún barco que transite por allí.
4.- Los aliados. –
Por el lado iraní muy pocos. Hezbollah, quedó prácticamente desmantelado y los intentos de iniciar ataques a Israel se mueven más en el plano de lo simbólico que de daños reales.
Las fuerzas chiitas de Iraq intentaron algo en los primeros momentos, pero el gobierno de allí inmediatamente los silenció ante la posibilidad de que el país pasara a formar parte del problema y fuera atacado.
Aunque Irán se jactaba constantemente de sus fuertes alianzas y lazos con Rusia y China, la realidad es que hasta el momento no está sirviendo de mucho.
Rusia proporcionaba todos los sistemas de defensa aérea, pero ahora es incapaz de reemplazarlos, no solo por carecer de la infraestructura para hacerlo actualmente concentrada en Ucrania, sino porque además son sistemas obsoletos y con poca virtualidad actualmente.
En cuanto a China a pesar de ser junto a India los más perjudicados por el cierre del estrecho de Ormuz (el 80% del tránsito del petróleo por el estrecho tiene como destino a China) permanece en silencio más allá de las consiguientes quejas diplomáticas.
Por el lado de la alianza está más claro. A pesar de la reticencia inicial por parte de los países europeos poco a poco se han ido decantando por apoyar vía la utilización de bases y suponemos que también en cuanto a la logística necesaria para contrarrestar los problemas de suministro antes citados.
5.- Los errores. –
En mi opinión, el error más claro de Irán ha sido el ataque indiscriminado contra los países del Golfo. Es obvio que las bases americanas en Emiratos, Qatar, Kuwait y Bahréin eran objetivos teóricos para el ataque, pero las consecuencias han sido importantes. De una postura inicial de apaciguamiento e intentos diplomáticos para parar los ataques, han pasado a integrarse en bloque en la alianza poniendo sus recursos a funcionar.
A las declaraciones iniciales del gobierno iraní que solo centrarían sus ataques en las bases americanas de estos países, siguió la realidad, produciéndose ataques indiscriminados a centros comerciales, hoteles, e infraestructuras civiles en general.
Era obvio, que la cercanía con Irán y la asimetría de su poder militar, estos países no puedan plantear la batalla de forma evidente, dado que están al alcance incluso de los misiles de corta distancia, pero no cabe duda de que la logística y los medios van a ponerse en marcha para no sólo su defensa, sino también para facilitar los ataques. Hasta ahora parece ser que las cúpulas de protección están funcionando extremadamente bien y no están teniendo disrupciones importantes, interceptando la mayoría de los ataques.
El segundo error fue el bombardeo de la base chipriota, que sin ser de gran importancia militar si lo ha sido en lo político. Supone un ataque a un país de la Unión Europea y, por tanto, ha hecho reaccionar a los países europeos en principio reticentes, incorporándose en principio de forma tímida pero paulatinamente ganando importancia.
Y el tercero y muy trascendente fue el ataque a las refinerías de Aramco en Arabia Saudi. Arabia que es el enemigo principal de Irán en la lucha hegemónica por el poder de la zona no estaba en principio involucrado en los ataques, y aún después del bombardeo permanece en stand by, eso sí, con múltiples visitas diplomáticas a USA para intercambiar ideas y estrategias.
Pero las fuerzas armadas saudíes no son las de el resto del Golfo. Son poderosas y de alguna manera pueden incidir de forma muy evidente en el rumbo de la guerra en caso de decidirse a una intervención directa.
En cualquier caso, Arabia teme que un conflicto de estas características afecte su planificación del gran cambio económico en el que vienen trabajando y probablemente, el tipo de respuesta militar que adopten va a depender del nivel de intensidad que muestre Irán en sus ataques.
6.- La situación en Irán
Como consecuencia de los primeros ataques casi 50 de los altos lideres iranies perecieron, incluyendo el líder supremo Jameini. Y aunque el sistema se había venido articulando, formando distintas capas de poder que sustituían las unas a las otras, no cabe duda de que un cambio tan radical tiene que estar provocando mucho desconcierto y mucho más en un país que en su historia post-Sha (desde 1979) sólo ha tenido un cambio importante, Jameini por Jomeini.
El régimen manda mensajes de tranquilidad con la puesta en marcha del proceso de sustitución del líder supremo siguiendo los mandatos de la constitución, y en el inter-regno manda un hipotético consejo interino. La realidad es que la función de este Consejo intermedio es muy complicada y mucho más sabiendo que son hipotéticos objetivos estratégicos de los ataques, lo cual hace muy difícil su funcionamiento y consecuentemente provoca una erosión paulatina de su credibilidad.
Pero lo peor es que no hay un sucesor claro, porque por un lado los fallecidos suponían la primera e incluso la segunda línea de sucesión, y por otro, la separación entre ejército y guardianes de la revolución, puede provocar que exista un claro desconcierto sobre la situación del poder a la hora de forzar estrategias comunes a todas las fuerzas.
7.- El aspecto económico. –
a) El petróleo. –
Es evidente que cualquier conflicto en el que Irán se vea involucrado va a afectar a los precios del petróleo. La primera medida es que la OPEP con Arabia Saudita al frente han decidido aumentar la producción en 200 mil barriles diarios, lo cual no fue óbice para que los precios del petróleo en el primer día se elevaran en un 10 % y el segundo en más de un 6%.
En este sentido el tiempo corre a favor de Irán, dado que una prolongación del conflicto mantendría al alza los precios del petróleo, generando una espiral inflacionista que puede influir en la percepción económica (ya de por si deteriorada) del electorado americano de cara a las mid-term a celebrar el próximo noviembre.
Pero la realidad es que la repercusión no debe ser muy relevante porque el mercado del petróleo ha sufrido cambios muy relevantes, pasando a ser USA el mayor productor del mundo y, por tanto, las consecuencias deberían ser poder controladas y afectar solo en el corto plazo evitando perturbaciones significativas en el largo plazo.
Peor ha ido el mercado gasístico, que con el cierre de GNL en Qatar subió entre el 20 y 30%.
b.- Los mercados. –
En mi opinión, la complacencia de los mercados ante el riesgo en general y el geopolítico en particular no deja de sorprenderme, de hecho, los mercados americanos en contra de lo que sucedió en los europeos tuvieron subidas en el día de ayer.
En situaciones como la que se nos presenta hay unos movimientos lógicos que de una forma u otra siempre ocurren:
- Subidas fuertes del sector defensa
- Flujos hacia activos refugio. Subida de dólar y bonos americanos y del oro (no especialmente significativa hasta el momento)
- Fugas a monedas refugio como el franco suizo
- Aumento de la volatilidad
- Posible retraso en los hipotéticas bajadas de tipos en USA
Y por sectores:
- Ganadores:
- Energía
- Defensa
- Perdedores
- Aerolíneas y Turismo (precio del combustible y viajes)
- Transporte marítimo y logística (primas de seguros y coste de los fletes)
- Banca (inflación o estanflación y el consiguiente riesgo de crédito ante una crisis)
- Industria y manufactura (sectores intensivos en energía)
- Tecnología (consumidores de energía y muy apalancados si los tipos suben)
- Consumo (sobre todo el discrecional como ocio y lujo siendo el básico más resistente)
8.- Conclusiones
1- A lo largo de la historia reciente hemos visto que la superioridad militar incluso siendo abrumadora no es suficiente, siendo necesarios los cambios políticos que lo acompañen, y en ese punto la solución final y las alternativas no están claras hoy en día.
2 – Rusia es el gran beneficiado, porque
- Desaparece la atención del conflicto ucranio
- El suministro de armas a Ucrania se va a ver reducido por las crecientes necesidades que se van a desviar hacia el conflicto de Irán
- La subida del precio del petróleo que ya es prácticamente la única fuente de ingresos de Rusia junto con las crecientes necesidades de China al perder suministros va a ayudar a que su economía se robustezca.
2 – Parece evidente que USA e Israel han iniciado una guerra en la cual no están claros los objetivos a conseguir y la teórica ventaja estratégica y táctica va a convivir con una incertidumbre sobre el desenlace. Las guerras una vez comienzan mantienen sus propios mecanismos, siendo impredecibles los resultados y las variantes que pudieran ocurrir y parece que en este caso concreto no hay un desenlace natural.
Posibilidades de evolución del conflicto:
- Una primera alternativa sería que la caída de la estructura jerárquica fuera tan pronunciada que no se produjera el relevo planificado y, por tanto, el país cayera en el caos. En mi opinión poco probable
- La segunda sería un poco al estilo venezolano, es decir, que el escenario uno produjera grietas y distorsiones en la línea de sucesión y determinados grupos o facciones se hicieran con el poder, para desde ahí promover un cambio hacia una moderación mucho más en línea con las ideas de USA.
- La tercera sería la que esperan los americanos y consistiría en un alzamiento del pueblo iraní que condujera a un cambio radical. Muy difícil por un lado porque la oposición al contrario de Venezuela prácticamente no existe o está tremendamente desunida, y por otro porque el pueblo es muy difícil que pueda rebelarse y salir a la calle cuando por un lado están cayendo misiles constantemente y la experiencia les demuestra que el régimen en sus últimos posibles coletazos puede ser extremadamente cruel como demostró en el sofocamiento de las anteriores rebeliones.
3 – Finalmente Trump deberá medir mucho la combinación de resultados militares con sus fines políticos dada la proximidad de las mid-term elections.




